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Ayer aprovechando un viaje de trabajo pude ver La Odisea en IMAX. Mejora bastante y si estás en una ciudad con IMAX merece la pena alejarse de tu cine habitual para verla en este formato. La vi en IMAX VO, en un formato de 1,9 de relación de pantalla, con doble proyector laser digital y sonido multicanal. El más perfecto para esta película es 1,43 y 70 mm, pero no hay cine en España con esas características, realmente hay muy poquitos en el mundo.
Al ser más vertical no se ven los defectos de encuadre que son evidentes en la pantalla convencional, la imagen es mucho más nítida y colorida y el sonido muy espectacular.
Es una segunda revisión con la primera muy reciente y me ha gustado mucho. He apreciado y comprendido mejor el planteamiento de Nolan. Si dejamos a un lado lo pertinente de hacer una versión que conecte emocionalmente con la visión contemporánea, la planificación de la película es soberbia.
La primera gran decisión es acerca de los dioses. Dioses que interactúan con los hombres en todo momento. En el poema se lee que un dios aconseja a un humano con forma de otro humano, al rato se cambia por otro para volver a aconsejar y al segundo se convierte en un pájaro y se aleja volando. Complicado en un tono realista. Es una visión que no los elimina del todo como en Troya, los hombres comentan continuamente a los dioses. Y para que los designios de los dioses se cumplan, no es necesario que existan, solo que los hombres crean en ellos. Además vemos a Odiseo hablar en varias ocasiones con Atenea, para al final comprender que era una visión de la Sacerdotisa asesinada en Troya. Los dioses como proyección de los humanos.
Como segunda decisión importante y en relación con lo primero es quién es Odiseo y cómo se forja su carácter. Le quitan escenas de embaucador, aunque no se le extingue del todo esta característica y además siempre está presente como ideólogo de la estrategia del caballo. Se esconden algunas relaciones con mujeres, como la de Circe y al menos no se comenta o profundiza en la de Calipso. Hay cierto lavado, para aparecer como ese hombre atormentado por la culpa. Pero si los dioses no existen parece más sorprendente que se alargue tanto su vuelta. No es insensato pensar que no está preparado, que puede volver pero no regresar al mundo que dejó. El mismo viaje es el que otorga la sabiduría y la conciencia de lo que ha hecho y no le gusta, así como la certeza de lo que trae como consecuencia los actos cometidos y la certeza de que hay unas líneas rojas que no hay que sobrepasar, cuestión que hoy no hemos aprendido a pesar de los centenares de ejemplos que nos ha vertido la historia.
Estos dos puntos están desarrollados con brillantez.
Respecto a las decisiones de cortar, resumir etc, creo que también hace un buen trabajo. El viaje de Telémaco está muy completo y se cuenta en un espacio breve de tiempo con un montaje de secuencias cortas muy preciso. Y todo el viaje de Ulises pues está bien detallado aunque compacta, Lotófagos y los relatos con los Feacios, con Calipso. Los Feacios es un capítulo importante pero alguna decisión en este sentido era necesaria.
Ha debido de haber mucho trabajo en esta planificación porque no es fácil de realizar.
Sobre la ejecución también me parece más brillante. Si ya me gustó la fotografía, ahora simplemente me fascinó. Es un Oscar garantizado como será también ganadora del mejor sonido. Las imágenes son de un enorme impacto visual y muy variadas. Tomando por ejemplo el recuerdo de Troya tenemos la plástica del paisaje con el caballo encallado en la arena, de una belleza inolvidable, la claustrofóbica imagen cuando Menelao recuerda el episodio desde dentro del caballo, y esas imágenes inmersivas del asalto a Troya con iluminación de antorchas y el propio fuego que devastaba la ciudad. Esas imágenes inmersivas son muy logradas como cuando te sitúan en medio del barco en la tormenta, ese movimiento, en primeros planos, con desenfoque controlado, una maravilla. También hay inspiraciones de cuadros clásicos, como hacía el gran John Alcott ganador al más merecido Oscar de fotografía por Barry Lyndon.
Los efectos ahora que he visto vídeos de todas los procedimientos empleados, también son espectaculares. Hay que agradecer a Nolan su búsqueda por una realidad palpable y evitar en la medida de lo posible lo digital. El viaje al Hades es muy conseguido con ese sombrío paisaje de Islandia, y esos muertos que emergían de la tierra que eran dobles realmente enterrados con tubos de respiración. Una imagen muy impactante.
El sonido de la película es embriagador, tanto de los efectos sonoros como de una banda sonora muy efectiva. Quizás me falte de la banda sonora un tema principal más reconocible.
Y hay que agradecer también a Nolan su intento por llevar a las salas los mayores progresos técnicos, un rodaje que se ha complicado mucho por las características de las cámaras IMAX, grandes y ruidosas, que han supuesto verdaderos ingenios para aislarlas, juego de espejos para verse los actores entre ellos y mecanismos especiales para su movimiento. Lo que ha hecho es un paso esencial para la supervivencia del cine. Por ello, una película de la máxima importancia.
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