Hoy va de Lucrezias.

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Es curioso lo que me sucede con esta grabación y la de Perlea de Kraus/Caballé/Verrrt. Me lo tomo como un juego, puesto que siguiendo la tesis de Ricardo de Cala, ¿Por qué elegir si se pueden disfrutar las dos?
Entre Horne y Verret puede que se me incline la balanza por Horne en un papel travestido...especialidad suya. Con Sutherland y Aragall se complica la cosa. A favor de Joan está el hecho de que aguante la comparación -52 primaveras - con una jovencita recién llegada y en determinados aspectos sea más excelsa, como en el registro agudo -llegando al Mi sobreagudo marca Dame Joan - y en la coloratura matemáticamente perfecta con unos trinos espectaculares.Caballe aporta la ingravidez de su voz de gran belleza y unos filados de ensueño. Un manejo del aire superior. Dónde si veo que Dame Joan se supera es en su encarnación, siendo más sentida, menos hedonista con la belleza del sonido, que la de caballe. No es la Gencer ¡Por supuesto! pero hay (yo al menos así lo veo) más intencionalidad en su fraseo, para sorpresa de sus fans.
Aragall, a pesar que lo pasa canutas en su aria, su personaje está más vivo, tiene más carne que el Genaro pluscuamperfecto de Kraus..hasta en el timbre es más cálido.No obstante en este caso, reconozco es debilidad personal por Jaime/Giacomo.
Y termino: orquesta, secundarios, sonido, dirección: equipo DECCA.
El punto más débil yo entiendo es Ingvar Wixell ¡Habiendo cantado con Robert Allman! Que sí, que Wixell siempre dota a sus personajes de un tinte aristocrático que aquí encaja, pero su voz la encuentro poco oscura para la truculencia de Alfonso de Ferrara.
Termino: la edad.
Parece que los 52 años de Dame Joan Sutherland deben de pesarle, pero una vez visto el libreto y con unos pocos conocimientos históricos, puede encajar bien esa voz ya madura, con la incipiente veladura de su registro central en un personaje con experiencia de vida como era una mujer que enviudó ya dos veces -su tercio marito" y con un jovencito apuesto por hijo.
Difícil elección, ciertamente.
Además, el hecho de que en esta grabación de estudio se recupere el aria de Ivanov, que estaba sepultada en el tiempos de la grabación Caballé/Kraus, amerita disponer de ambas.
Igual es interesante y discutible la elección de Bonynge de un barítono para el Duque Alfonso, cuando siempre se estila un bajo.
Asimismo, no recuerdo ahora si la Caballé canta en esta grabación la cabaletta del Com'è bello! Quale incanto, que no hace doña Joan. Me parece que sí, pero no lo firmo con sangre.
Hay por lo tanto, menudas diferencias que sugieren hacerse de las dos versiones.