Eminencia Pálida escribió:
Despinetta escribió:
Ahora mismo. firmo lo ya dicho.
No hay ni una sola adaptción de la novela que la respete completamente. En primer lugar, todas convierten a la "amable" Constanza en sobrina de Bonacieux (para ocultar el adulterio, dicho sea de paso) y porque es improbable que la amplitud de la obra se vea reflejada en ninguna versión.Dicho sea de paso, ésta lo consigue.
Recuerdo que la serie se dio cuando yo era niño en el espacio "Novela", que se programaba de lunes a viernes justo antes del telediario de la tarde. En aquella época causó gran impacto, la gente hablaba de ella en todas partes y durante las cuatro semanas que duró en el patio del colegio no jugábamos a otra cosa que no fuera a "Los Tres Mosqueteros".
Esa novela da mucho juego; las continuaciones "Veinte años después" tiene un sabor agridulce que levanta el vuelo con la venganza del hijo de Milady, lo que les une...En parte. Y ya con "El vizconde de Bragelonne", reconozco que nunca me apasionó. Eran ellos, esos bravucones pendencieros mosqueteros de la primera entrega los que me encantaban.
Eminencia Pálida escribió:
Despinetta escribió:
A su favor: mucho. La mejor Milady de la época filmada es Elisa Ramírez quien aprovecha todos sus medios interpretativos (y su belleza, qué duda cabe) y presenta la maldad hecha mujer; es fría, decidida, cautivadora, irrresistible, coocedora de su poder. Esta es Milady de Winter; adiós para siempre a Lana Turner, quien ni se le acerca a las sandalias en intenciones. Lástima que no aparezca mucho más.
Andaba yo entonces enamoriscado de Elisa Ramírez con la inocencia de mis cortos años y al ver lo "mala" que era, acabé cogiéndole manía. Lo cuento como mi primer desengaño amoroso...
Lo que dice mucho de la propia Elisa Ramírez como actriz. Magnífica. Y no se apure, mire: a mí me hubiera maravillado que en "El estudiante de Salamanca" se hubiera respetado la historia. Y es un personaje satánico y fascinante Don Félix de Montemar...Y no pudo ser. Ay.
Eminencia Pálida escribió:
Despinetta escribió:
Sancho Gracia ES D'ARTAGNAN: ese gascón algo paleto, simpático, vivo, astuto, con buen corazón que se irá curtiendo en París lo representa perfectamente Sancho Gracia, cuyas miradas (lo mismo que las del resto) constituyen verdaderos mensajes ¡Y qué voz!
Todos los escudderos, clavados a la narración, un bravo por el Planchet de Félix Navarro.
Nunca me volvió a gustar tanto Sancho Gracia como en esta ocasión, que fue la primera vez que lo vi trabajar.
La verdad es que no me atrevo a volver a ver esta serie para no estropear los maravillosos recuerdos que tengo de ella.

Una sí es devota de Sancho Gracia quien, sin la belleza de otros compañeros, suplía de fuerza, imaginación y mucha autenticidad a sus personajes.Otra cosa e el guion que le dieran; ese "Estudiante" que comentaba, sin ir más lejos, hubiera sido de maravilla, pero (quizá por problemas de censura o adaptación o lo que fuera) me cambiaron la historia, salvo fragmentos. Sancho Gracia hizo lo que pudo; como Cassio está espléndido, como el sexto jurado de los "Doce hombres sin piedad" apisona al compañero de EEUU...Eso, así, a bote pronto. Es verdad que el cadete D'Artagnan lo hace suyo, incluso, incluso en el momento en que ve muerta a Constanza: esos ojos fijos que luego se nota que contienen lágrimas. Fantástico. Insisto, la voz además, era clave.