Ayer estuve escuchando por la radio Un ballo in maschera, interpretación en directo de la Royal Opera House de Londres con Joseph Calleja, (Riccardo), Liudmyla Monastyrska (Amelia), Dmitri Hvorostovsky (Renato), Mariane Cornetti (Ulrica), Rosemary Joshua (Oscar), entre otros, con dirección musical de Daniel Oren.
Qué nivel, Maribel.

Escuché el primer acto y visto lo visto, aproveché el segundo para cenar y descansar los oídos. Retomé la escucha en el tercero. Calleja es un tenor cuyo timbre me recuerda un poco al de Jussi Björling, con ese vibrato tan característico. Pero ahí terminan las virtudes. Regulero en los pasajes comprometidos: esa difícil entrada, donde tantos tropiezan (Un "Amici miei... Soldati... E voi del
par diletti a me!" con la voz acogotada); faltó el canto ligado en la aria del acto tercero (también muy apurado en la intensa frase que viene después: "Sì, rivederti, Amelia..."). Un Riccardo de voz cálida, de maneras efusivas y hasta resultón ("Di' tu se fedele"); pero desigual en lo vocal, con una zona aguda problemática, que no termina de sonar liberada. Dmitri Hvorostovsky me pareció lo más flojo, con diferencia. Voz engoladísima, estrangulada y corta, problemas de afinación, agudos lanzados a las bravas... "ay pena, penita, pena...". Tras su interpretación, bastante chapucera, de "Alla vita che t'arride" hubo incluso quien braveó (para gustos, los colores). Al menos en su aria del acto tercero se esforzó en matizar y colorear, pero en conjunto fue un Renato deficiente. De Liudmyla Monastyrska poco puedo decir, porque en sus intervenciones me pilló ocupado en otras cosas y como no escuché el acto segundo, no me atrevo a opinar. La Ulrica de Mariane Cornetti tuvo la voz demasiado vibratosa y al límite en las notas extremas. Justita en la coloratura y poco interesante Rosemary Joshua como Oscar. Lo mejor de la velada, a años luz del resto, la dirección de Daniel Oren: vibrante pero no ruidoso en los pasajes chimpuneros y elegante en los más líricos. Ayudó en lo que pudo a los cantantes, pero con esos mimbres vocales es muy difícil sacar adelante esta ópera.