
Volviendo al cine para adultos, aunque en otro sentido

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Two for the Road (
Dos en la carretera, 1967). Llevaba tiempo queriendo revisarla y ciertamente lo merece. Se basa en un magnífico guión del hoy casi olvidado Frederic Raphael (su última colaboración estelar con el cine fue
Eyes Wide Shut de Kubrick), que retrata una relación de pareja durante doce años a través de secuencias de sus diversos viajes por Francia, que forman un rompecabezas temporal con el que el espectador va reconstruyendo las claves de la crisis por la que atraviesan. Amor, humor, ternura, sarcasmo, amargura… Toda una paleta de registros para retratar a los dos protagonistas, que se nos muestran alejados del glamour hollywoodiense clásico, con todas sus flaquezas, pero siempre vistos con un profundo respeto y una gran complicidad. Dan vida a los (des)enamorados, Albert Finney y una memorable Audrey Hepburn, asombrosos en su capacidad para transmitir el paso y el peso del tiempo con mucho más que los trucos de maquillaje, peluquería y vestuario.
Peros se pueden poner unos cuantos. El más serio, a mi juicio, es la labor de Stanley Donen, un director que, en aquellos tiempos, parecía obsesionado por la necesidad de “estar al día” y “hacerse perdonar”

haber rodado cosas como
Un día en Nueva York o
Cantando bajo la lluvia. No hay más que ver el continuo reencuadre en zoom de todas y cada una de las escenas para comprender cómo ha envejecido el cine
moderno de los años sesenta. Por no hablar de los innecesarios subrayados de algunas ideas. Al Donen productor se le debe, también, un final bastante postizo y tan poco convincente que puede ser visto como un final en falso –aunque no pretende serlo. Y también en el debe se puede cargar la música de Henry Mancini, con una bonita melodía que acaba por provocar rechazo a fuerza de reaparecer cada dos o tres minutos sin ningún sentido dramático (más bien por razones comerciales, supongo).
Aun con todo, es una de esas películas que uno puede ver con la sensación de que el cine no se hace solo con las vivencias de la gente de menos de veinte años.