gakugeki escribió:
Y cómo está Burl Ives en la Gata.
Hace bastante que no la leo, pero creo que ni siquiera en la obra de Williams se deletrea la homosexualidad de Brick (la de Skipper queda más clara); es lógico, ya que la familia que se describe respira un miasma de mentiras y quizás el propio Brick no tiene del todo claro lo que le pasa. Maggie sospecha, la familia teme, Skipper huyó.
La obra de Williams es claramente explícita en cuanto al tema. Lo que no está muy claro es hasta dónde se dejó tentar Brick por Skipper, pero vamos, la palabra "homosexual" en sus infinitis variantes menos políticamente correctas se repute varias veces. En lo que ahonda mucho más la película que la obra original es en la relación Brick-su padre, y de hecho lo que en la peli podría ser el tecer acto (la escena de la bodega) es casi inexistente en Williams.
La película, con todo, es realmente muy buena, con una clara simbología de los espacios (cuantas más verdades se dicen los personajes a la cara, más profunda es la estancia: dormitorio, salón, bodega). Y el detalle del "click" final cuando Newman apaga la luz, y que tiene un significado tan preciso en el contexto, que creo que no aparece en la obra.
Tennesse Williams es de estros escritores privilegiados que tuvo la suerte de que las películas badas en sus obras fueron sensacionales: aparte de la gata, es memorable Dulce pájaro de juventud con una soberbia Geraldine Page, y también de Richard Brooks, como la gata; La noche de la Iguana (John Huston); De repente el último verano (Manckiewicz), y por supuesto, el Tranvía (Elia Kazan).