walhalla escribió:
¿Alguien ha estado en el Auditorio éste fin de semana, escuchando los cuatro últimos lieder de Strauss con Anne Schwanewilms y la Séptima de Bruckner?
Yo estuve el viernes, y el concierto fue bastante accidentado, pero todo un éxito.
Al apargarse las luces de la sala, nos anuncian que "por indispoición de la soprano" (así, como si ésta no tuviera nombre ), se invertiría el órden del programa, interpretándose en la primera parte la
Séptima de Bruckner. Él tremolando incial de la obra empezó quizás demasiado enfático, desprovisto de misterio, pero de ahí en adelante, la interpretación fue soberbia

. La orquesta muy bien en todas las secciones; quizás los violines un poco estridentes en algunos ostinati en la zona aguda que se repiten en varios de los movimientos, y las tubas wagnerianas no del todo acertadas en los pasajes
a capella que tienen hacia el final del adagio y de nuevo en el último movimiento. Las trompetas estuvieron muy bien, los violines (salvo en esos momentos que apunté antes) también, e impresionante la exactitud de los pizzicati de los contrabajos .
Afkham llevó la obra con excelente empuje y manejo de las dinámicas, destacando un adagio muy bien construido, y el clímax (con platillo y trángulo) fue espectacular.
La sinfonía es maravillosa, pero el último movimiento (recapitulativo y un poco rapsódico) creo que es un poco más flojo que los precedentes. Algo hay de verdad en ese famoso
bon mot que reza "Bruckner compuso 9 veces la misma sinfonía" , y si se mirá desde ese punto de vista, los scherzos de la
Octava y de la
Novena creo que son mucho más logrados que el de la
Séptima. Pero el adagio de ésta es extraordinario.
Tras el descanso, nos anuncian que pese a su indispoción, la "soprano" (que seguía siendo anónima) cantaría las
Cuatro últimas canciones de Stauss. Entran Afkham y Anne Schwanewilms, y esta saluda cariñosamente a todo el mundo (público, director, hasta le da dos besos a la concertino que no sabe muy bien cómo reaccionar), y luego suelta un gran suspiro como queriendo decir "estoy muy malita, pero heme aquí, así que tened comprensión". Arranca "
Frühling", y los sonidos que salen de la garganta de Dª Anne son bellos y penetrantes, pero parece que estamos escuchando un
vocalise: no se distingue una sola palabra (creo que no estaba cantando el texto), y no se nota una continuidad melódica en el canto...rarísimo todo . En "
September", la cosa mejora musicalmente, pero empeora vocalmente , y por momentos la voz (casi imperceptiblemente) se quiebra. Al acabar este lied, vemos a Afkham indicarle a la orquesta "cuatro" con la mano, y queda claro que la soprano no se atreve con "
Beim Schlafengehen" . El "I
m Abendrot" estuvo bastante bien en comparación a los lieder anteriores...la voz soportó la tesitura, el texto era inteligible, y la frase final "
Ist dies etwa der Tod?" estuvo emocionante.
La orquesta acompañó muy bien en todo momento y sonó todo muy straussiano. Lástima no haber podido disfrutar del tercer lied (y de su soberbio solo de violín).
Aplausos algo más que de cortesía, y Schwanewilms, lanzado besos por todas partes, se termina por ganar el afecto del público.
Ayer escuché de nuevo los
Vier letzte Lieder por la radio , y nada que ver con lo del viernes..."
Frühling" tenía sentido musical, la línea melódica fluía, y el texto existía...y el "Beim
Schlafengehen" que no pudimos escuchar dos dáis antes, bastante bien (muy bonito el solo de violin de Birgit Kolar ). Ahora bien, en directo (aunque enferma) y por la radio, queda patente que volumen, lo que se dice volumen, no tiene la Schwanewilms, pero me parece que su voz y su estilo son muy apropiados para esta obra maestra. ¡Brava!
Un saludo,