Tengo varias respuestas pendientes. Allá voy.
Previamente en aras a respetar el orden de los hilos forales como dice “pastoso”:
pastoso escribió:
PS: ¿Nos vamos al hilo del San Francisco en programas operísticos y dejamos al pobre Wilson en paz que no tiene nada que ver?
Como se han mezclado varias cosas, y por no perder los interesantes hilos ni desviarlos demasiado, sigo en este pero si los moderadores consideran que ha de ser movido a otro sitio o crear uno dentro de “discusión general” con un título tipo “sobre las programaciones” (no solo hablamos de la opera de Messiane, creo que hablamos de algo más genérico) o algo así, por supuesto, que lo hagan. Invito pues a que los moderadores, si lo consideran mejor, muevan los posts que hemos puesto sobre esto al lugar que tengan a bien hacerlo, ningún inconveniente.
Entrando en materia, vamos.
Ulysses escribió:
Harías tú una programación como la promulgada por el sr NICO, (que no es que sea aburrida, es que es el Aburrimiento mismo)?
Te parecen bien los títulos pero mal el márketing?
Por mi parte, lo tengo muy claro: perderse ese San Francisco quiere decir que uno ama lo museístico de la ópera. La ópera como cadáver, la ópera tras la vitrina. Cualquiera que crea que la ópera está viva, estará en ese San Francisco.
Ulysses escribió:
También, que me parece lamentable que haya esas cifras cuando cualquier San Francisco, como cualquier Gran macabro, como cualquier clásico de la segunda mitad del XX, debería ser recibido como un acontecimiento (pues, desgraciadamente, son acontecimientos).
Déjeme además que adivine qué sería para NICO esa programación ideal, aunque él sólo da los compositores:
Donizetti-Elisir / Strauss - Rosenkavalier / Wagner - Tannhäuser / Mozart - Don Giovanni / Rossini - Barbero / Bizet - Carmen / Verdi - Rigoletto / Puccini - Tosca
Por los siglos de los siglos, amén.
Voy por partes:
1/ Por supuesto que en una temporada compuesta por los títulos que usted cita la inmensísima mayoría de los amantes de la ópera en Madrid, España, Europa y mundo están encantados de adquirirla y habrá tortas por las entradas en cualquier ciudad. Yo le digo una vez más que estoy encantado en venderle a usted o a quien quiera mi dos abonos completos del año que viene del Real, que solo los he renovado porque como me gustan donde están, sería una pena perderlos con vistas a que algun año cambie la dirección y se programe lo que uno espera cuando invierte en esto. Yo encantado en que otros lo disfruten, el problema, y usted y todos lo saben, es que ni dios me lo compra, porque nadie compra lo que no gusta, incluidos muchos de los que lo defienden por puro pose snob. Y como yo, miles de abonados están en la misma. El próximo año van a ir voluntariamente y encantados al Real a ver todas esas cosas, no más de 100 personas. El resto, vamos a ir los abonados que renovamos por no perder la baza, no se engañe. Es posible que por la naturaleza del foro en que estamos precisamente aquí entre los que escribimos estén varios de esos 100, pero no se engañe nadie por ello.
2/ Opera como cadáver, muerta, etc. No comento demasiado. Simplemente si usted considera en tal estado obras como “Traviata” , “Elisir” o el “Tannhauser”, su teoría queda desmontada y derribada con un simple soplidito que produce su efecto sobre un castillo de naipes. No hay mucho que comentar pues aquí. Deme usted muchos muertos de esos, por favor, cuantos más y más putrefactos y rancios, mejor; a usted yo le dejo los “vivos” encantadísimo de la vida. Tengo unos pocos “vivos” en mi casa para el año que viene: le interesan a 54 euros? Son entradas estupendas, los disfrutará.
3/ Mira, yo tampoco soy programador, pero sería capaz de conformar varias selecciones y muy variadas de diez títulos aun pendientes de hacerse en el Real desde su reapertura ( o apenas lo hayan sido ), y por los que cualquier aficionado medio de la lírica estaría loquito de ver y jamás pondría a la venta su abono, es más tendría serios problemas para conseguir entradas pues internet se colapsaría el dia de su salida, y en las colas estarían a leches por conseguir un buen sitio. Como hay tanto material y tan bueno e interesante a la vez que NOVEDOSO por hacer, no me cuesta nada ponerle un ejemplo de una selección de diez, pero quede claro que le podría poner otros muchos:
Nabucco (Verdi) / Fedora (Giordano) / Marino Faliero (Donizetti) / Marina (Arrieta) / Arabella (Richard Strauss) / Lohengrin (Wagner) / Il Pirata (Bellini) / Billy Budd (Britten) / Dido y Eneas (Purcell) / Una vida por el zar (Glinka)
Como puede ver, hay opera del siglo XX, la hay barroca, no faltan compositores capitales e imprescindibles como Verdi, Wagner o Donizetti (cuya obra lírica es un tesoro, del que apenas ven luz unos pocos títulos de los que no se sale, y es un tremendo error que el aficionado lírico quiere y pide a gritos salir), hay opera española, hay belcanto, hay opera eslava, hay verismo… hay variedad, o no?
No me rebaje al top ten de ópera, no se precipite tanto.
4/ Esto de "debería ser" un acontencimento o similares obligaciones que usted señala, mire bien por qué no suceden. En la siguiente contestación argumento también.
angelparsifal escribió:
De truño nada: esas óperas que nombra son obras maestras : pero no todo entra parte del ideario popular. Ainadamar es una ópera interesante, pero está muy claro que o estás formado o tienes interés en cosas nuevas (como el argumento o interés por la desconocida música contemporánea. Que a usted o a la mayoría de la gente no le resulte fácil o no le guste no quiere decir que gran parte de la ópera del siglo XX sea inferior a la hermosa y grandiosa del XIX.
A mí no me gusta mucho el belcanto, y de todo él Rossini es el que peor llevo... pero no por ello voy a dejar de considerar que sus óperas sean obras maestras del género la mayoría de ellas ni dejar de considerarle un genio.
Que ainadamar o Krol Roger no tengan salida comercial, pues es comprensible pues no son ni fáciles ni populares, pero que sea un truño... el que se engaña es usted, no yo.

Y esta cogida del hilo de “San Francisco”:
angelparsifal escribió:
Ya, pero cada uno quiere oir lo que le interesa. A algunos les interesa más oir una Africaine, una Straniera o una Lecouvreur (que sí me interesa) y a otros, como a mí, Saint François o Ainadamar.
Cada uno lo que le interesa, es así de simple.
Me parece super respetable el interés de cada cual, pero esto consiste en que si hay una minoría, que ya digo no creo que voluntariamente y dispuestos a invertir tiempo y dinero son un puñado escasísimo de gente (que usted podrá autocalificar de los más doctos, dispuestos o sabios, a mi me da eso igual, el caso es que son un puñadete), sea obligacion de satisfacerla por ser una minoría: si hubiese obligacion de satisfacer a todas y cada una de las minorías existentes en todas y cada una de las disciplinas del arte o deporte, imagine usted, y sabrá que es un completo absurdo.
Mire, si en televisión ni en prensa aparecen el mundial de bolos, de badminton, de tiro al plato o de curling, y sin embargo sí aparecen el de futbol, basket, atletismo, ciclismo o balonmano es por algo. Luego podrá venir uno aquí y ensalzarme el arte y la dificultad de tirar al plato o de lanzar la piedra esa del curling, y me parecerá fenomenal que lo haga, hasta podrá, como usted, hacerlo en plan de yo sé más que tú, que solo sabes de los deportes del populacho, y me seguirá dando igual. Si los deportes que ese ensalza no provocan ni la pasión, ni el interés, ni llenan estadios o polideportivos, colapsan audiencias, cuelgan no hay entradas, es por algo, y no lo rebajemos solo a su componente “comercial”, no hagamos esa trampa tan fácil.
La historia del arte, de la ópera, del deporte tienen ya suficientes años y credenciales, no se trata de aleccionar ahora pasados varios siglos a sus seguidores. Si un título no provoca interés es por algo.
Y quede claro un tema, a mi me parece bien que en una selección de títulos un 10-15% sean oportunidades de conocer esos títulos, hasta ahí compro. Pero una programación no puede sobrepasar ese porcentaje de cortesía y digno para dar oportunidades a nuevas tendencias que pasarán a la historia o no según se lo merezcan o no: nadie compra duros a pesetas, señores. Ya ni cuanto cuando se sobrepasa tan brutal e indignantemente ese porcentaje como se ha hecho en el Real.
El resto de títulos, han de ser de los que sabemos que quiere el aficionado medio a esto, y esto, como he demostrado no implica que nos acusen de ser tan facilones como de apostar por la vigesima Tosca o el trigésimo Pasquale o Nozze. Hay tanto, tantísimo, que se ha hecho y que se ha explotado tan poco, que estamos ante una oportunidad REAL de formar en ópera y ampliar horizontes en ella.