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 Asunto: Meyerbeer
NotaPublicado: 17 Feb 2006 3:43 
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Y esto es lo que el dulce de Wagner escribe sobre Meyerbeer:

"Un compositor judío contemporáneo, universalmente conocido, se dirigió en sus obras a una parte de nuestro público cuyo gusto ya no se podía corromper, sino solamente explotar.
El público de nuestros teatros modernos de ópera ha perdido poco a poco y desde hace mucho tiempo, el hábito de ser exigente en cuanto a la obra dramática o a cualquier otra obra de buen gusto en general.
Las salas de esos lugares de esparcimiento están generalmente llenas con esa fracción de nuestra sociedad burguesa para quienes la única razón de sus acciones es el hastío.
Pero la enfermedad del hastío no se cura con el goce del arte: el hastío no se combate, solamente se lo ilusiona en sí mismo variando sus formas.
Ese celebre compositor de óperas tuvo como única meta para su misión de artista la preocupación por producir esa ilusión.
Es inútil caracterizar con más detalles el empleo de los medios artísticos que eligió para alcanzarla: bastó, y el éxito lo prueba, que pudiera dar la ilusión, y que lo haya logrado al imponer a su auditorio de ociosos, esa jerga definida por nosotros como una picante expresión moderna de todas las trivialidades, que ya le habían servido tantas veces con su inocencia natural.
Ese compositor busca y emplea en su obra sacudidas y efectos que producen las catástrofes sentimentales, eso es muy natural cuando es sabido que las personas que se aburren adoran las sensaciones de ese estilo; nadie debe extrañarse entonces, que dadas esas pautas, se obtenga siempre un resultado exitoso.
Ese compositor ilusionista llega tan lejos, que hasta se ilusiona a sí mismo, es probable que su intención sea la de engañarse a sí mismo tanto como lo hace con su público de gente aburrida.
Creemos sinceramente que él querría crear obras de arte, pero que sabe que le es imposible: para salir de este penoso conflicto entre querer y poder, escribe óperas para la ciudad de París, haciéndolas ejecutar luego con facilidad en el resto de mundo; es el medio más seguro hoy en día de procurarse la gloria artística sin ser artista.
Bajo la presión de esta auto-ilusión, que debe ser bastante penosa, se nos aparece casi con aspecto trágico: pero el lado puramente personal en el interés herido, le da al personaje un viso tragicómico.
El célebre compositor nos revela los caracteres del judaísmo en el campo de la música al dejarnos una impresión de frialdad y de verdadero ridículo.".

Ademas en una carta a Liszt, el 18 de Abril de 1851 escribe:

""Mis relaciones con Meyerbeer tienen un carácter muy particular, no lo detesto; pero me es antipático más allá de toda expresión.
Este hombre eternamente amable y complaciente me recuerda, en la época en que todavía se daba aires de protegerme, el periodo oscuro, diría casi el más inmoral de mi vida, era el periodo de las altas relaciones, cuando somos guiados por protectores para quienes no tenemos el más mínimo aprecio.
Esas son relaciones completamente inmorales: ninguna sinceridad por parte de ninguno de las dos lados; uno como otro se curen con a mascara de afecto y los dos se explotan mutuamente hasta que les convenga.
No le reprocho de ninguna manera la ineficacia adrede de su disposición hacia mí: al contrario, estoy feliz de no ser su deudor en el mismo grado que B, por ejemplo.
Pero era hora que rompiera definitivamente esas relaciones equívocas: nunca tuve oportunidad de hacerlo abiertamente, ya que la prueba material de sus sentimientos poco leales para conmigo no podía sorprenderme, y sobre todo no podía crearme ningún derecho, dado que en el fondo yo me había engañado voluntariamente con su persona.
Pero razones de orden moral me ordenan hacer callar, en lo que le concierne, consideraciones de vulgar prudencia.
Yo no puedo existir, pensar y sentir como artista ante mis ojos y ante lo de mis amigos sin decirme y repetir bien alto que Meyerbeer es la antípoda de mi naturaleza; lo hago con verdadera desesperanza cuando me encuentro con el error de mis amigos, que se figuran que tengo algo en común con Meyerbeer.
Sólo puedo presentarme ente los que aman bajo una forma clara y definida, con todo lo que quiero, todo lo que siento, si logro hacer desaparecer ente sus ojos esa imagen de contornos vagos y flotantes con los que aparecía todavía ante tanta gente.
Es ese una acto necesario para la completa realización de mi ser llegado a la madurez, y si Dios quiere, pienso hacerle un favor a más de uno al cumplir con este acto con tanto convencimiento”
Wagner und Liszt, correspondancce, trad. L. Schmitt, tomo 1º, p. 127-128

Pensar que si no fuera por Meyerbeer, su ayuda finaciera y sus influencias, no hubiera podido representar sus primeras operas importantes... todo un hipocrita...


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NotaPublicado: 17 Feb 2006 11:07 
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Neno
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A ver si estoy equivocado...es cierta la anécdota de que Rossini escribió a no sé quién diciendo: "Un tal Meyerbeer me ha mandado un queso y una ópera...el queso era excelente"...pregunto desde mi ignorancia... :roll:


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NotaPublicado: 17 Feb 2006 11:17 
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Mulero (arrieritos somos...)
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Yo he leído la anécdota, pero a propósito de algún compositor debutante, no de Meyerbeer que fue el gran rival de Rossini durante un tiempo (y también de Verdi, hay por ahí una carta de Strepponi a Tío Pepe donde le llama "tu enemigo Meyerbeer").

Chistes de ellos dos, que yo recuerde:

- El del organillero tocando debajo de la ventana de Meyerbeer música de Rossini hasta la saciedad. M baja y le ofrece 4 francos si se va a tocar música suya debajo de Rossini. Y el organillero le suelta que Rossini ya le dio 8...

- Se encuentran M y R por la calle, y R le dice que está fatal de salud, hecho un asco, etc... Se separan, y el amigo de R que iba con él se preocupa muchísimo. R le contesta que no tiene nada, pero que M es tan feliz pensando que él está al borde de la muerte que no tiene ánimo para decirle la verdad


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NotaPublicado: 19 Feb 2006 1:42 
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:aplauso: :aplauso: :rolling: :rolling: Juaaaaaaaaaaaaaaaaaaa


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NotaPublicado: 19 Feb 2006 2:59 
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Este Rossini estaba hecho todo un pillastre. :D :D


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NotaPublicado: 23 Feb 2006 14:08 
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Refuerzo de coro
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Pues Il crocciato en Egitto de Meyerbeer, es una bonita ópera rossiniana, que bien puediera haber firmado el mismo rosini con gusto.


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 Asunto: Meyerbeer
NotaPublicado: 25 Feb 2006 17:34 
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Para quien lea en la lengua de Shakespeare:

"Giacomo Meyerbeer (1791-1864) was born Jacob Meyer Beer in a covered wagon in which his mother was travelling from Berlin to Frankfurt, a presentiment of his travelling career. His early operas were written while living in Italy - hence his first name; and the years of success in which he wrote his masterpieces 'Robert le Diable', 'Les Huguenots', 'Le Prophète' and 'L'Africaine' were spent based in Paris but commuting between the European capitals. From 1830, for a century, these works were never out of the repertoires of the world's leading opera companies - even in Soviet Russia, where the libretto of 'Les Huguenots' was altered to present the fate of the Decembrist revolutionaries. Throughout the era of Grand Opera, Meyerbeer outshone Wagner, Rossini, even Verdi, at the world box office.

His parents were amongst the wealthiest Jews in Berlin, close to the Prussian Court, and brought up their children in accordance with their status. Giacomo's father, Judah Herz Beer, sponsored an early attempt at a reform Jewish congregation; Giacomo's favourite brother Michael was a talented playwright and poet, and another brother, a keen amateur astronomer, produced the first maps of Mars.

Meyerbeer identified himself as a Jew throughout his life, even commemorating family birthdays according to the Jewish calendar. There is no reason to doubt the sincerity of his pledge, given at the age of 20 to his mother on the occasion of the death of his grandfather: "Please accept a promise from me in his name that I will always live in the religion in which he died".

Meyerbeer's success as an opera composer can be ascribed not only to his craftsmanship and melodic and colouristic invention, but to an unerring sense, shared by his favoured librettist Eugene Scribe, of giving the public what it wanted. This was coupled with a canny knack for management and publicity. He was undoubtedly and unashamedly a showman.

Meyerbeer did make an early significant contribution to synagogue music: there exists in the Library of Congress in Washington the manuscript of a 'Hallelujah' which he set in 1815 for his friend and teacher Eduard Kley. Kley was the preacher for the proto-Reform congregation in Berlin supported by Meyerbeer's father, the wealthy contractor Judah Herz Beer, and he went on to become a leader of the Reform movement in Hamburg. The 'Hallelujah', for choir and organ, was written for Judah Herz Beer's synagogue (which was suppressed by the Prussian authorities in the 1820s) - and shows that the arguments about using an organ in the synagogue service have a solid ancestry!

After that there is gap of some thirty years before Meyerbeer again addressed synagogue music. His return was at the request of a remarkable man, Samuel Naumbourg. Naumbourg who lived from 1815 to 1880, is together with Solomon Sulzer of Vienna and Louis Lewandowski of Berlin, one of the three 19th century giants who rescued, recorded, and expanded (by their own compositions) the Ashkenazic liturgical tradition. Naumbourg became the first chazan (cantor) of the Paris Jewish congregation in 1845, with the recommendation of the composer Halévy (whose own Grand Opera masterpiece, 'La Juive', had been produced in 1835, four years after Meyerbeer's 'Robert le Diable'). At the same time the French Ministry of Religion and Education commissioned Naumbourg to compile a definitive Jewish musical service, a task which he set to with gusto, and which resulted in the monumental 3-volume 'Zemirot Yisroel''. To achieve this Naumbourg invited a number of Jewish composers to make their own contributions to his work, including Halévy, Alkan and Meyerbeer himself.

It is to this commission which we owe the setting of 'Uvenucho Yomar', the prayer with which the scroll (sefer) of the Torah is returned to the Ark. This is in fact an arrangement of an earlier children's (non-Jewish) prayer for three voices by the composer, (which has recently been recorded by Anne-Sofie von Otter). Although, according to the Meyerbeer authority Robert Letellier, Meyerbeer records meeting with Naumbourg to provide an item for 'Zemirot Yisroel', he provides no details in his papers of actually composing anything. It may be that the arrangement was in fact made by Naumbourg.

Another piece in the 'Zemirot Yisroel' collection, by Naumbourg himself, poses an interesting problem. Naumbourg's own style was certainly Meyerbeerian; - and it's not surprising that a composer will be influenced by his immediate surroundings - after all, Sulzer's compositions sound Schubertian and Lewandowski's sound Mendelssohnian. Naumbourg's setting of the Morning Service prayer 'El Adon' is however more Meyerbeerian than most; its first few bars are in fact identical in melody and harmony with the beginning of the Grand March from Meyerbeer's 'Le Prophète'.

Now 'Le Prophète' was premiered in Paris in 1849, although Meyerbeer had completed the score and deposited it with a Paris lawyer in 1840, holding off a first performance until he could obtain a production and cast that satisfied him. Volume 2 of 'Zemirot Yisroel', which contains 'El Adon' was published in the early 1850s; and to this setting Naumbourg attached an extraordinary footnote. “To refute any accusation of plagiarism”, it points out that this version of 'El Adon' was performed in the Paris synagogue “in 1844, that is, five years before the publication of Meyerbeer's 'Prophète'”. However this was still four years after Meyerbeer had completed the score. This little version of a 'locked room' mystery remains unsolved.

Meyerbeer's religion emerged as a public issue when he became the chosen target of a powerful polemicist, Richard Wagner, whose vitriolic essay 'Jewry in Music' (1850) decries a supposedly Jewish 'commercial' approach to opera as against Wagner's own vision of Art. The personal attack on Meyerbeer, who gave Wagner his first big break by encouraging the production of the latter's 'Rienzi' in Dresden, who gave him financial aid, and to whom Wagner in his time of need had written more than one fawning letter, is vicious. Wagner's ingratitude in this squib seems at least as gross as his anti-Jewish crudities.

Nonetheless Meyerbeer's letters and diaries make it clear that he was never under any illusions that his place in society was maintained in spite of, rather than in indifference to, his origins. Writing to his friend, the poet, (and unhappy convert to Christianity), Heine, in 1839, he opines "I believe that Jew-hatred is like love in the theatres and novels: no matter how often one encounters it in all shapes and sizes, it never misses its target if effectively wielded...... What can be done? No pomade or bear grease, not even baptism, can grow back the foreskin of which we were robbed on the eighth day of life; those who, on the ninth day, do not bleed to death from this operation shall continue to bleed an entire lifetime, even after death".

In December 1863, he wrote out a personal prayer which, if not specifically Jewish, contains numerous echoes of the sentiments of Jewish liturgy : 'Beseech the eternal God that He keep us on the path of virtue, honour and justice.....ennoble and purify my heart and soul... '. (The same prayer also includes requests to 'Preserve my artistic creativity.......and ennoble my artistic fame', examples of the composer's shrewdness even in dealing with his Creator). At his death the next year he was buried according to orthodox rites in Berlin, after a great funeral procession in Paris and a special train for the coffin. All this, and the crowds of mourners, was reported throughout Europe as was only appropriate for the most successful and popular opera composer of the nineteenth century."

http://www.smerus.pwp.blueyonder.co.uk/meyerbeer_.htm


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 Asunto: Meyerbeer
NotaPublicado: 25 Feb 2006 17:51 
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heroina escribió:
Una pregunta, perdón si es de conociemiento general, Meyerbeer era judío???



el gran inquisidor escribió:
De nacimiento lo era.



...y a su muerte fue enterrado en el cementerio judío de Berlín segun el rito judío...


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NotaPublicado: 10 Mar 2007 18:11 
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Troll de largo recorrido
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Hemos de suponer que Wagner acumulara humillaciones sin cuento en su época de buscador de favores... Recién llegado a París pidió una carta de recomendación a Meyerbeer, no sé para qué institución. El caso es que el destinatario la abrió y se encontró un elocuente:

"Líbrame de este imbécil"


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NotaPublicado: 10 Mar 2007 18:29 
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Registrado: 10 Sep 2005 1:10
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Ubicación: Ciudad Autonoma de Buenos Aires
Gino escribió:
Hemos de suponer que Wagner acumulara humillaciones sin cuento en su época de buscador de favores... Recién llegado a París pidió una carta de recomendación a Meyerbeer, no sé para qué institución. El caso es que el destinatario la abrió y se encontró un elocuente:

"Líbrame de este imbécil"


Wagner logró presentar su primer ópera en Paris gracias a las recomendaciones de Meyerbeer (a Wagner no lo conocía nadie y meyerbeer era muy prestigioso) y además este le dio ayuda financiera para esto.


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