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Llegamos a la última jornada de la Euroliga, la más competida de los últimos años. El último (Villeurbanne) no ha sido tan malo como otros colistas ni el primero (Olimpiakos) tan bueno como otros líderes. Recordemos que pasan a cuartos de final los seis primeros, quinto y sexto sin ventaja de campo, y que los dos puestos que quedan se deciden en un estúpido play-in, porque tenemos que copiar las bobadas de la NBA. En éste, se enfrentan séptimo y octavo, el que gane se clasifica. Y noveno y décimo, el que pierda se despide. Y el otro puesto lo disputan perdedor y ganador de esos partidos.
La situación de los equipos españoles es la siguiente:
Valencia: es segundo y se enfrentará al Dubái en terreno neutral. Pase lo que pase tendrá ventaja de campo en cuartos. Podría ser primero si gana y el Olimpiakos pierde en casa; segundo si gana y también los griegos o si pierde y también lo hacen Madrid y Hapoel; y tercero si pierde y gana el Madrid.
R. Madrid: es tercero empatado con turcos e israelíes, a los que ha ganado los dos partidos, y jugará en casa contra el Estrella Roja. Puede ser segundo si gana y el Valencia pierde; tercero si gana y el Valencia también o si pierde y también lo hacen Hapoel, Zalguiris y Fenerbahce; será cuarto si pierde y gana uno de estos tres; quinto si pierde y ganan Fenerbahce y Hapoel y pierde Zalguiris; y sexto si pierde y ganan los demás. Un lío, seguro que se me escapa algo.
Barcelona: cierra la clasificación en décimo lugar y recibirá al B. Munich. Será décimo si gana y también los que tiene por encima; eliminado si pierde y gana el Dubái; noveno si gana y el Estrella Roja pierde en Madrid. Y creo que en ningún caso puede ser octavo.
_________________ Mejor un mal Verdi que un buen Britten.
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