Yo estuve ayer.
La función tuvo algunas carencias importantes, pero aún así disfruté bastante.
En primer lugar, destacar el buen criterio de los programadores al ofrecer la representación ( apenas 100 minutos ) sin intermedio, lo que contribuyó muchísimo a mantener el paso desbocado que requiere la ópera. Aunque la mitad del público no se había enterado y, en un breve descanso para meter en escena las naranjas gigantes, se levantaban para marcharse. ( Seguro que más de uno, con ganas de no volver

).
Lo mejor, con diferencia, la orquesta y el director. Era la primera vez que escuchaba una pieza dirigida por Sokhiev y realmente me impactó. Una sonoridad intachable, pero atendiendo a cada matiz y sin dejar caer la tensión por un sólo momento. Da gusto oír una partitura de esta calidad interpretada así. Un aplauso para ellos.

Casi a la misma altura el coro.
Un peldaño más abajo, los cantantes rusos. El nivel medio fue aceptable pero no podría destacar en lo positivo a ninguno. En el aspecto negativo el tenor que interpretaba al Príncipe, con evidentes dificultades para hacerse escuchar y capaz de meter algún que otro desafine de consideración. También es verdad que el hombre tiene un instrumento de poca calidad. Parecen lejanos los tiempos de Lemeshev....
La escenificación me pareció aceptable, pero a años luz del DVD de Nagano.
En conjunto, mezclando lo bueno, lo regular y lo menos bueno, una interesante velada. ¡ Qué hermosa es la música de Prokofiev !