PatHec escribió:
...sí, un Verdi, quizá, poco comentado en este foro: Nabucco.
Hoy vi este DVD: Nabucco: Juan Pons; Ismaele: Gwyn Hughes Jones; Zaccaria: Samuel Ramey; Abigaille: María Guleghina; Fenena: Wendy White. Dirección del versátil James Levine con la Metropolitan Opera Orchestra and Chorus y este coro dirigido por Raymond Hughes.
De entrada, una obertura estupenda; son 7 minutos y 14 segundos que predisponen de manera excelente. Hice una pausa, puse una vela en el hornillo y agua hirviendo con aceite esencial de maderas de oriente, cedros de virginia, sándalo y almizcle para perfumar el ambiente de 4 x 4 metros con sonido 5.1 canales y repetí la obertura... una exquisitez de dioses asirios...
La versión de este DVD es de una nitidez visual sorprendente, con primeros planos que parecen cuadros. El sonido es perfecto. Un Verdi magnífico en arias y coros. En rigor es un racimo de melodías continuas. Tanta belleza plástica y sonora sirven para minimizar un muy mediocre argumento de escasa verosimilitud. Pero qué importa este bodrio, en mi opinión, de argumento cuando tenemos un Verdi brillante de sonoridad tanto en la orquesta como en el canto. A mi criterio una orquesta de primera y un James Levine que ejecuta tanto Verdi como Wagner como Donizetti con la misma calidad y de allí su versatilidad.
Este Verdi es a mi juicio un máximo exponente de su genio. Esta ópera me gusta más que otras más famosas como Aída o la Traviata.
Como anécdota cabe mencionar que durante los ensayos del Nabucco Verdi trabó amistad con la soprano Giuseppina Strepponi, que encarnaba a la protagonista y que, con el tiempo, se convertiría en la compañera de su vida.
Verdi, campesino poco cultivado pero sensible y entusiasta, de una fabulosa inspiración creó melodías inigualables. Fue generoso y de grandeza moral con realizaciones desinteresadas: trabajos de irrigación o de desecación, plantaciones, construcción de un hospital y dejó en herencia sus derechos de autor a una de las múltiples instituciones filantrópicas que había fundado: la casa di riposo per musicisti. Una simple y bella persona, una obra musical fantástica.
En este DVD se dá un hecho hasta ahora insólito en mis DVDs vistos: ante el aplauso sin fin James Levine hace un bis del "Va,pensiero, sull'ali dorate" son 9 minutos y 32 segundos de un coro emblemático y de sublime musicalidad.
La interpretación de María Guleghina en Abigaille es excepcional como actriz y cantante. La puesta en escena es de gran belleza plástica.
Los aplausos y los vítores del final rubrican un gran trabajo.
Gracias Verdi. Vos fuiste la antípoda de Wagner como persona pero en genio musical casi, casi estás al nivel del Richard (ojo... casi dije)
Un saludo cordial
Me alegro de que disfrutaras con el primer gran Verdi.No es para menos. Musicalmente tiene una novedad importante y es la fuerza dramática del coro, que representa al pueblo, a lo largo de toda la obra. No obstante, la estructura sigue siendo de números absoutamente cerrados.
Sobre el reparto algunos pondrán la pega, ya lo anticipo, del Nabucco de Pons,;yo no.
En lo que ya no estamos de acuerdo es identificar al "homo padanus",de la tierra, que fue Verdi y de lo que nunca renegó con un hombre poco cultivado. Verdi, en parte arrastrado por las circunstancias, fue un hombre cultivadísimo y con muchísimas inquietudes intelectuales que iban mucho más allá de la propia música. Por compararlo con Wagner, Verdi sí fue política y socialmente un revolucionario que tuvo peso específico y práctico en las revoluciones burguesas que terminaron con la unificación italiana cosa que Wagner,iluso pseudo-revolucionario, era incapaz de ponerse en este campo de acuerdo consigo mismo siquiera.
El argumento de Nabucco no es malo pero el drama tal y como está estructurado sí .Supongo que no es ajeno a ello el corsé que imponía la estructura musical del momento. Con todo ya se vislumbra que en lo dramático va más allá de lo que se estilaba en el incipiente romanticismo. De hecho, Verdi revolucionó el drama musical italiano, y mundial.Supongo que como ejemplo de buenos argumentos no me pondrás a Lohengrin, el anillo o Parsifal. Otra cosa es su estructura dramático-musical.
Como persona evidentemente está en las antípodas de Wagner, y no se trata de juzgarlas, pero lo que uno tuvo de filantrópico el otro lo tuvo de egoista .Seguramente, y no se trata ahora de juzgar la calidad musical, por ello la música de Verdi toca las fibras sensibles de las personas porque en ella el proyecta su yo interno. Wagner hace lo mismo , proyecta su yo,de ahí la dificultad de penetrar en Wagner porque en su obra no se puede penetrar si previamente no has derribado el hedonismo que recubre con capa no poco espesa la mayor parte de su obra. Otra cosa es cuando uno penetra en el interior sí se descubra la belleza y aún así, vas encontrando pedazos de "egocentrismo" incrustados que si no los vences es imposible un gaudio pleno de Wagner. Esto no sucede con Verdi.
Es por eso que cuando alguien me dice que coge la música de Wagner, se lo coloca en el reproductor, aprieta el play y,sin más, disfruta de él de buenas a primeras yo le digo que vale, que muy bien, pero pienso que no ha entendido nada.
Yo llevo mucho tiempo metido con Wagner y no tanto disfrutando de él y aún no lo hago plenamente porque me quedan muchas cosas por desenmarañar.
Ah!!! y que Wagner sea más difícil de aprehender no lo convierte en mejor que Rossini, Bellini,Puccini, Mozart ni por supuesto Verdi porque lo bueno no tiene porque ser necesariamente complejo, sino que muchas veces lo complejo es síntoma de la dificultad del autor por encontrar un camino más sencillo para expresarse. Cada autor ha buscado su camino y ciertamente Wagner logró lo que para algunos es el drama total, para otros la fórmula de explicar poco en mucho tiempo y para mí una forma personalísima de expresarse porque Wagner no pretendió revolucionar la ópera sino satisfacer su megalomanía lo que no empece que lo segundo le llevara a lo primero.
Una de las pocas cosas que he aprendido en el tiempo que llevo metido en la ópera, mucho más del que confieso públicamente y mucho menos del que deseable, es que no hay nada peor para avanzar que pensar en destacar las virtudes de un autor o una obra por contraposición a otro autor, otra obra, porque automáticamente rebajas el valor del comparado frente al comparando. Y este es un terrible error que nos hace decir que Wagner fue mejor que Rossini o que Verdi fue peor que Mozart porque si algo define a los grandes compositores es que todos tienen su sello personal. Otra cosa es el gusto personal de cada uno de nosotros que hace que nos decantemos hacia un lado u otro y esto es lo que hace que aún seamos capaces de escuchar a Monterverdi, a Gluck, a Mozart, a Verdi, a Wagner, a Strauss e incluso algunos (lo siento, Wozzeck

) incluso sean capaces de escuchar a Berg.
PatHec, todo eso viene a cuento de una partícula metida ahí como ha sido el "CASI" y es que la virtud de Verdi no ha sido ser "casi tan bueno como Wagner" sino ser tan bueno como Verdi . Dígase de la misma forma que Wagner no ha sido CASI tan bueno como Verdi sino que ha sido tan bueno como Wagner. Y es que estos genios son algo más que bellas notas en un pentagrama detrás de las cuales hay una vida intensa dedicada, cada uno a su manera, a expresar lo que sentían. Y nosotros podemos, además, dedicarnos a disfrutar de ello, que no es poco.
Saludos.