¡Madre mía! ¡Todavía respiro entrecortado!
Me llama hoy mi profesora a las 11:00 para "ir a ver un concierto de uno de los mejores bajos del mundo".
"¿Quién?" Le respondo yo
"No sé" ...
Dado que suele ser muy exagerada y que no sabe ni cómo se llama, pienso: "Joder, pues tan bueno no será..."
Me acerco a las 13:00 al salón de actos de Cajastur, donde era el evento, y a la entrada me encuentro a un tío con pinta de "p'allá" (vamos, que "cantaba" a sajón que no te menées

). Lo gracioso es que el tío estaba fumando con bastante ansia, así que, aunque su cara me sonaba vagamente de algo, lo descarté. "Será otro de los enésimos extranjeros que pululan estos días por Oviedo por los premios".
Más concretamente, era así, sólo que con un traje azul un poco hortera:
Entro en la sala y al poco entra una señorita afroamericana joven y de muy buen ver, se sienta al piano e interpreta un par de obras sin mucha gracia (La típica coral de Bach que no me acuerdo como se llama, el Ave María de Schubert con variaciones). Más tarde me enteraría de que la susodicha es una periodista famosa en EEUU que presenta un telediario matinal y que compagina ese trabajo con el de concertista ocasional, lo que explica que me dejase un poco frío con las obras que interpretó (más tarde tocaría el Claro de Luna de Debussy con alguna que otra "gamba" y algo de Rachmaninov que no conocía).
Y en esto que se abre la puerta y aparece el fulano de antes.
"Bueno, irá a cambiar el atril de altura"
"Ah, no, lo está quitando"
"Ah, no, que se dispone a cantar"
No sé muy bien como explicarlo. Empezó con dos lieder, muy sobrio, un estilo Fischer-Dieskau, para los que hayan visto grabaciones de video, un fraseo y una expresividad descomunales aunque con timbre de bajo potente. Brazos rectos, cabeza gesticulante.
Después de un par de piezas más del pianista, vino el cénit de la velada, con un aria de Don Carlo (¿Dormiro sol nel manto mio regal?). Y la sala se vino abajo. Cambiando completamente de registro, cantó, susurró y lloró con una potencia descomunal delante nuestro como nunca había visto en directo (tampoco tengo una experiencia dilatada, he de reconocer). Teniendo en cuenta que habría unas 30 personas y sonaron unos 213 bravos, sobran los comentarios.
De colofón, dos canciones americanas modernas, cambiando otra vez de estilo radicalmente, cantadas como lo hubiese hecho Sinatra a los 40 años si se hubiese dedicado al canto lírico, con desparpajo y moviéndose "a la americana".
Cosas de ir a un concierto de carambola, sin tener ni idea de lo que te vas a encontrar delante (y esperando no encontrarte mucho). Salí bastante perturbado, con el corazón acelerado, muchos nos mirabamos sin saber muy bien qué decir, por haber tenido el lujo de ese minirecital en un sitio tan pequeño y a media mañana, escaqueándose del trabajo.
Después ya me enteré que se llama René Papé y que es uno de los solistas del Requiem de Verdi que se representa mañana como traca inicial de los Premios Principe de Asturias de este año. Ojo al reparto:
Director: López Cobos
Soprano: Indra Thomas (Dicen que en el famoso final del Requiem se come ella sóla a los 100 de la orquesta y los 140 coristas)
Mezzo: Luciana D'Intino (Referencias magníficas, también)
Tenor: Roberto Aronica (Idem)
Bajo: René Papé (Mudo me he quedado, qué potencia, qué todo)
Coros: Orfeón Donostiarra y Fundación Príncipe de Asturias (lo mejor del panorama amateur español, aunque a los donostiarras es un insulto llamarlos amateur)
Orquesta: OSPA, que a bien seguro ha hecho los deberes.
Como acompañamiento, realeza, personalidades y una princesa parturienta.
Para terminar, deciros que el tal René Papé tiene página web:
http://www.renepape.com/
¿Quienes teníais el gusto de haberle visto en directo?
Saludos,
Bel667