Voy a votar Notable.
Creo que en casi todos los teatros hay expresión loggionística, y considero que es un grupo necesario, fundamental para el desarrollo del noble arte operístico. Ese público que conoce el repertorio, que basa su vida en la ópera, que cuando sale del teatro siente la necesidad de profundizar en alguna de las 100 Traviatas con que cuenta en su discoteca, para conocer la ópera aún más y mejor. Ese público que SE EXPRESA (me parece fundamental expresarse cuando se está asistiendo a una manisfestación artística de cualquier índole), y ese público que tiene capacidad ANALÍTICA (a mí no me basta con ir al teatro a que me guste o no me guste: creo que el público debe saber expresar de alguna manera qué le gusta, qué no le gusta y por qué), y consigue su expresión tifosa desde el análisis fundamentado en la experiencia y el conocimiento (el análisis, que no es lo mismo que la crítica, cuidado). Además de todo esto, el tifosismo puede ser terapéutico (¿ha tendio usted una discusión con el cabrón de su jefe o ese amigo listillo, y no ha podido soltarle cuatro frescas?: ¡Grite ahora!) y desestresante.
Notable. No entiendo cómo es posible que aquellos que son buenos aficionados del género no participen de este fenómeno.
Ah, y los cantantes también lo agradecen. Cito lo que me dijo una cantante española hace relativamente poco: "Una crítica negativa o una respuesta negativa del público son motivo de superación: salgo en la función siguiente con más ganas de comerme el escenario".
Es curioso sobre este tema un asunto: en el fútbol, el tifosismo está contemplado como algo normal; en ópera, sin embargo, aún hay quien se rasga las vestiduras por pegar unos cuantos gritos. No lo comprendo: si en la ópera casi todo se basa en gritar
