Voy a rebatir algunos de los puntos, esperando que Siddharta me de permiso y lo tome como algo constructivo y no como una crítica apocalíptica,

.
Personalmente, no estoy de acuerdo en siete afirmaciones.
Por ejemplo, lo de las discográficas: Hace poco, en una de mis visitas a la Tienda del Real, me encontré con el cd de una soprano (no recuerdo el nombre, creo que era rusa) que no conocía de nada, ni figuraba en internet, ni había cantado en ningún teatro y ya tenía su propio cd operístico. Dudo mucho que Del Monaco, Callas o Correlli, empezaran por ahí, antes de debutar en la Scala.
Lo de que no hay cantantes como los de antes, es totalmente cierto y cualquiera que diga lo contrario, miente. Para bien o para mal (normalmente para mal) no hay cantantes como los de antes. Y en un futuro pasará lo mismo y será aún más triste.
Kraus me parece uno de los máximos exponentes del repertorio francés, habido y por haber. Luego hay "otros", algunos muy buenos, pero que están a años luz. Los que le hayan escuchado en directo, podrán ratificar.
Los tenores de los 50 eran superiores y aunque aún tengamos alguno (pocos, pero hay) se intentan seguir. Yo de hecho, estoy detrás de dos tenores, de repertorios completamente diferentes y que ni siquiera son tan famosos como Berti o Giordani.
Prefiero escuchar un Mozart cantado por Popp, Dermota, Gedda o Schwarzkopf, antes que por Lehtipuu, Gens, Van Resburg o Dasch.
"Una ópera en versión concierto, es igual de satisfactoria, si tiene buenos cantantes, que una ópera escenificada". Por supuestísimo, pero aquí usted hace trampa, porque dice que no llenan. No llenarán
Les Huguenots del Real, con ese reparto. Si hubiera ido al
Guillaume Tell de Coruña o al II acto de
Parsifal en Valencia, hubiera visto lo colmado que estaba.
Y por último, yo no considero que la ópera esté muerta. Más bien pienso que está en un estado vegetativo, esperando que algún día, alguien la despierte del todo. Se hacen óperas, por supuesto, pero que consigan consagrarse, muy pocas. Y el resto, raras veces se reponen y se pierden entre el polvo de los cajones. Además, dudo mucho de que todo lo que se estrena, pueda denominarse ópera.
Del resto, de acuerdo en todo, con usted.