Lo mejor, eso de "quiero vaqueros en el patio de butacas". Algo que felizmente consiguió.
Y si el Real perdió dinero con el SF fue porque salió del Teatro Real: juntar funciones de abonos en un solo día, un espacio tan grande, que permitía vender más entradas de lo habitual, especialmente en las zonas G y H, que ofrecían un total de 400 entradas por función (que no lo niego, me convino y pude ver dos funciones)... todo por la cupulita de marras; la excesiva campaña publicitaria que era necesaria para vender pero igualmente una pérdida de dinero... Si ya fue histórico programar esas magníficas funciones en el arena, imaginense en el Real, con su acústica envolvente, aunque fuera en versión concierto...
Ya puestos yo de Mortier habría regalado entradas a los que acamparon en la puerta del Sol (algo que se dijo que le hubiera gustado hacer) o hubiese recomendado programarla en agosto para coincidir con la JMJ, así se las endilgabamos a los peregrinos con la excusa de un bello acto de fe y hasta seguro que iba Benedicto XVI, todo un reclamo publicitario que seguro hubiese dado hasta para el plus de trabajar en agosto de los empleados.
