@lm@viv@ escribió:
Supongo que en algún momento la candidatura alternativa tendrá oportunidad de contar a la opinión pública realmente cuáles son sus intenciones respecto a la globalidad de temas que puedan interesar. El problema es que, de momento, mucha gente parece conocer, o más bien adivinar, sus intenciones sólo por ideas preconcebidas y/o la pequeña entrevista que ha aparecido en prensa y que se presta a las interpretaciones interesadas, por cualquier parte, que se quiera.
Me temo, contino, que es el único argumento que tenemos para juzgar hasta la fecha. Por el momento se deja ver un par de cosas que no me gustan mucho de esta candidatura:
- Sus asesores son de sobra conocidos y vinculados con todo el ruido que se creó a raíz de la formación del nuevo coro. Creo que tenemos razones justificadas para estar recelosos hasta que se posicionen claramente sobre qué opinan de nuestro futuro. Incluida la posibilidad de aumento de sueldo que sí baraja la directiva actual y que es muy necesaria (mis últimos cálculos arrojan una media de entre 5 y 6 euros la hora). Siento franca curiosidad, a ver si alguien les hace la preguntita de rigor.
- La entrevista deja ver un cierto tono nostálgico y un concepto quizás un pelín apolillado de la ópera. Puede que algunas puestas en escena no gusten, pero hoy en día ni público ni artistas conciben que los cantantes salgan a escena, apoyen una pierna en la roca de poliespán y canten su aria mirando al público. Reducir los ensayos retrotrae a una época en la que en Oviedo las cosas se hacían de otra manera, la de los telones pintados y la escenografía de exin castillos, que yo no he vivido pero me puedo imaginar. Por otra parte, la idea de reducir ensayos revela a mi juicio algo de desconocimiento de lo que es una producción operística. Les pondré un ejemplo sencillo: el último Macbeth. Nadie puede decir que hubiera grandes alardes ni movimientos escénicos complejos. Por Dios, si todo el concertante "Schiudi inferno" se realizaba en la más absoluta quietud, si el coro no hizo absolutamente nada (lo que los entendidos llaman coro griego, en fin) y todo lo hacía un ballet que por cierto, ya venía con ello bien ensayadito. Y con todo, tuvimos exactamente 50 horas de ensayos, insisto, para no hacer NADA desde el punto de visto escénico. Los ensayos no son sólo de escena, hay que trabajar el empaste de las voces, las dinámicas y tempos con la orquesta, darle el carácter que quiere el director, y todo eso no se consigue en una semana de ensayos por mucho que traigas a los mejores cantantes del mundo. No creo que ensayar más de una semana sea perder el tiempo, y creedme si lo digo tirando piedras contra mi propio tejado, que maldita la gana tengo yo de escornarme hasta las doce de la noche durante un mes para tres pobres días.
- Lo de los tres estrenos por temporada tampoco huele bien. Puede que a muchos aficionados sólo quieran ver Mozarts, Verdis y Puccinis, pero en mi opinión, la ópera debe tener una dimensión didáctica, y además, los últimos estrenos de óperas "modernas" (en fin, considerar ópera contemporánea a "Jenufa", "Electra" o "La vuelta de tuerca" es de risa

) se han saldado con clamorosos éxitos. Lo mismo con el Tristán o la Iphigénie. Así que vamos, eso de que al público no le gustan los estrenos... yo por el aplauso y crítica no lo veo por ningún lado. Por otra parte ¿es mejor ver una obra más moderna con buenas prestaciones o un "Trovador" mediocre, por decir algo?
Por cierto, ¿se han manifestado acerca de la ampliación o no del Campoamor? Me interesaría conocer también su opinión.
Por otra parte, de la directiva actual me parece criticable lo mismo que habéis dicho todos, la falta de transparencia con fondos que en parte son públicos. No es de recibo, así que aquí hay leña para todos
