Qué maravilla!
Horne está increíble, llega al ideal de héroe dieciochesco, hiperestilizada y vocalmente intachable (salvo dos o tres graves abiertísimos, el más doloroso al final del Addio miei sospiri, increíblemente cantado por otro lado).
Lorengar, no es de este mundo, realmente la sacaron de los Campos Elíseos para que nos cantara a los mortales. Mágico el efecto en los ecos de su primera intervención (sicura...pura, gira...spira).
Donath etérea en su pequeño papel de Amore.
Solti logra un sonido magnífico de la orquesta de la ROH, y contrasta muy bien la partitura, aunque en general puede resultar excesiva la orquestación, como excesivo es el infladísimo y enfático coro.
Excelente grabación de una excelente ópera. Me quedo con un detalle en el que nunca había reparado. En el Che farò, Orfeo dice, no hay ayuda ni esperanza
né dal mondo (en un grave resignado y átono, perfectamente leído por Horne), né dal ciel (al agudo desesperado e iracundo): no confiamos en las soluciones del mundo y nos resignamos, pero nos rebelamos ante el silencio del cielo (sea lo que sea el cielo).
Por cierto, antxi, en el último Scherzo Reverter le dedica una elogiosísima crítica a la grabación de Decca con Flórez. Te quejarás. A ver si lo escucho.