Ulysses escribió:
Y, excepcionalmente, qué más darán los acentos?
Estamos hablando de un segnor que hizo Otello con Carlos Kleiber, Don Carlo con Giulini, Hoffmann con Bonynge, etcétera, etcétera, etcétera.
Eso lo exime de la crítica periodística.
Esa crítica, creo yo, está para desbrozar, segnalar lo bueno y lo malo, hacer una selección ante una avalancha de productos.
Escritores, artistas, cantantes con 50 agnos de carrera a sus espaldas deberían estar exentos de esa crítica. No son un producto más entre otros cientos. Ya conocemos el percal, y a quien le guste que vaya, y a quien no pues que se quede en casa.
Cosa distinta sería una crítica realmente seria en plan Kesting cogíendolo rol por rol y explicando su adecuación, sus carencias, sus puntos fuertes. Pero me temo que no es El Mundo el lugar para dicho ejercicio.
Me hubiera encantado, y a quién no, asistir a esa Giovanna d'Arco, por razones en parte extramusicales, pero no por ser extramusicales dejan de ser razones...
No estoy nada de acuerdo con el espíritu de este mensaje. Una representación, si no está sujeta a crítica convencional, ¿en qué queda? ¿en un acto de onanismo público? ¿y las crónicas? ¿en el baboseo de Amón?
Lo de " quien le guste que vaya, y a quien no pues que se quede en casa" me parece el remate que le falta al género. Así se las ponían a Fernando VII.