Rubini escribió:
Fuera de precisiones conceptuales y temporales en materia de coordenadas de tiempo y espacio, refiriéndome a tenores, lo que usualmente se refiere es que no es sino hasta la llegada de los Araiza, Merritt, Blake, Matteuzzi, etc., en los ochenta del siglo XX, que se vino a dar luz verdadera sobre las partituras rossinianas de esa cuerda.
No se trataba ya de decir, vamos a representar esta rareza, porque como nadie la conoce, ni se enterarán de que algo falte.
Los Bottazzo, Bottion, Eduardo Gimenez, Benelli, Alva, eran tímidos acercamientos en la década previa, siendo el verdadero empujón a ese redescubrimiento de títulos olvidados o desconocidos, lo que vendría de los ochenta en adelante.
En las mezzos, punto de referencia fundamental fueron las Horne, Valentini-Terrani, etc., aunque antes y con otros aires por supuesto respetables no olvidemos a la Berganza y la misma Cossotto, que en materia de elencos no eran acompañadas de manera balanceada.
En materia de sopranos, se puede decir que el tema siempre ha estado mejor servido.
En el caso de los bajos, difícilmente alguno podía superar lo que hizo Ramey en el repertorio serio, pues muchos de los ilustres predecesores no dejaban de dar un dejo verdiano o donizettiano, cuando cantaban un papel serio, por no hablar de los cómicos, donde a muchos se les pasaba la rosca en buffonerías.
Tal mi valoración personal.
Lo has aclarado perfectamente, estimado amigo.