Evidentemente no es una interpretación clásica de la obra y deja de lado cualquier fuente en la que se haya basado compositor o libretista a la hora de crear esta obra. Bieito se limita a contar la historia, olvidando si se basa en grabados o no. Se limita a contar una historia que perfectamente puede suceder en época actual (es más, una historia que resulta incluso más actual ahora que en el siglo XVIII en que se sitúa) y la cuenta bien. Evidentemente, desde la primera escena tienes que olvidar el dvd de Hockney (que seguramente muchos habremos visto antes de ir a esta función para llevar la obra fresquita...) y dejarte llevar por la historia que te están contando aquí: que no es más que la misma, pero reinterpretada, actualidada, pero siempre perfectamente coherente.
Si consigues cambiar el chip, creo que se está ante un espectáculo teatral de primerísimo nivel (y los que me conoceis sabeis que no me suele gustar nada nada pero nada Calixto Bieito): un espectáculo con humor, con drama, con tensión, con violencia... Un espectáculo muy completo.
Os diré que después de ver la producción de Bieito he vuelto a ver el dvd de la producción de Hockney y siento que estoy viendo otra obra totalmente distinta. Pero las dos son igual de fascinantes, cada una en su estilo.
Como pasa siempre con este tipo de espectáculos, público y crítica se han dividido: en la primera función hubo fuertes aplausos y bravos y pitaron solo 3 o 4 personas (pero se hicieron oir -bueno, al tenor solista le tenía justo detrás de mi y ese sí que se hizo oir

-) pero lo cierto es que entre la gente que estuvo en la segunda función ya encuentras una división de opiniones más amplia. Pero como en la segunda parece ser que Bieito no salió a saludar... pues nos tendremos que quedar con el recibimiento del primer día.
Un último dato, todos los protestones del primer día superan los 40 años. Es decir, la producción hizo poca gracia a la gente llamemosle "conservadora" (¿acaso no sabían a lo que iban?) mientras que la gente joven que fue solo por ver qué se cocía allí (los periódicos estuvieron dándole bombo al tema una semana antes del estreno) salieron alucinados. Y al general se llevaron institutos que parece ser que también disfutaron. Es decir, a la gente joven le gustó...