Gino escribió:
No he escuchado ese Rossini, pero ¿no le gusta este señor cantando papeles de castrato?
Las dos cosas que le he escuchado eran papeles de castrato, porque el Arsace del
Aureliano lo escribió Rossini para Vellutti. El único papel para castrato que escribió Rossini. Y lo otro que le oí fue el
Artaserse de Hasse. Tal para cual, horror por horror

.
Sutherliano escribió:
Y seguro que le gustará la Gencer cantando arias de Alcina.
Señor, señor, la inercia, qué cosa tan mala
La verdad es que no sé qué pintan aquí ni la Gencer, ni
Alcina, ni la inercia, pero ya me lo explicará algún día

. Mire, para empezar, ¿qué proyección tiene esta voz y dónde está apoyada?... Da la sensación de estar en tierra de nadie; la voz sale a empujones y por espasmos. La única nota que parece tener cierta proyección es el agudo final, aunque se acerca más al grito que a otra cosa. De sonidos bellos, torneados o cálidos casi que no hablamos, porque son una quimera. Los graves parecen un remedo de añejas flatulencias; y la coloratura varía desde el cacareo gallináceo hasta la aspiración más burda y pedestre. Pero dejando al margen la técnica y pasando a la poética, Rossini exige lo majestuoso, lo estilizado, la perfección de los volúmenes, las simetrías… el placer de cantar, en definitiva. Y a este señor se le nota a la legua que las está pasando canutas. Esas contorsiones corporales, faciales y de cabeza, no suelen denotar nada bueno. Yo comprendo que la legión de seguidores de la señora Bartoli, den palmas con las orejas al escuchar al tal Fagioli, pero yo sólo veo la caricatura de la caricatura. Y lo peor es que la cosa no acabará aquí, porque aún veremos la caricatura elevada al cubo

. Tiempo al tiempo.