Las pocas actuaciones que vi me parecieron flojísimas... Y algunas ridículas (¿La de Irlanda se había fumado algo o lo fingía?)
Mi teoría de esa mediocridad y de por qué pierden los países occidentales es la siguiente:
1. Como se ha demostrado, Eurovisión sólo lo ven los gays
2. No supone ningún atractivo turístico porque se vota desde casa.
3. No reporta altos beneficios a la organización, y muchísimo menos al país.
4. Es un despilfarro de micros, sillas, personal y lucecitas. Un dineral.
5. A quien gana (¿debería decir,

pierde?), le toca organizar al año siguiente.
Luego ¡Es un concurso en el que nadie quiere ganar!

. Lo propio es presentar la cagada más grande posible o bien buscar algo que equilibre la falta de ganas de ganar con las falta de ganas de hacer el ridículo en el mundo. (Como, en mi opinión, Alemania en todos los festivales.)
Si de verdad fuera un certamen cultural en el que los países COMPITIERAN, enviarían AL MEJOR POSIBLE. ¿No hay nadie mejor en toda España que los que hemos mandado?
