dario escribió:
¿Verdi? ¿El que hace cantar a una cortesana y además tísica, el que convierte en héroe a un bufón deforme, el que nos hace creer que un noble es un gitano, el que muestra la soledad del dueño del mundo, el que igual nos lleva a Egipto que a Inglaterra o Chipre, o el que nos dice que 'todo en el mundo es burla'?
Pues claro que es mi favorito: ¿o es que hay otro?
Aquí sí que tengo mucho que decir. Creo que es el sentir general del foro que lo principal en la ópera es la música y el canto, y que los aspectos teatrales son muy secundarios. Sin embargo, en varios sitios se destacan como valor principal los personajes y los argumentos. Pero aquí Verdi juega con ventaja, porque el cien por cien de los personajes de sus óperas más famosas han sido creados (y muy bien creados) por escritores de primer orden: por supuesto, el más grande, Shakespeare, pero también Victor Hugo, Alejandro Dumas, Schiller y Byron... el acierto de Verdi es mantener su grandeza y no empeorarlos, es como ser entrenador del Barça actual, son todos tan buenos que solamente hay que ponerlos en el campo y que jueguen a su aire. Además, igual los libretistas también tienen algo que ver en el éxito de la ópera, ¿no?
Por tanto, el mérito de Verdi está en la elección, no en la creación del personaje.
En una de mis primeras intervenciones en este foro ya escribí que Wagner se equivocó gravemente al no querer colaborar con algún gran escritor alemán y no tener libretista. El más grande de los compositores nos ha proporcionado unos espectáculos teatrales plúmbeos, como por ejemplo Tristán e Isolda (que como argumento es un tostón y un despropósito narrativo) o Sigfrido, que es una buena idea pésimamente desarrollada.
Pero... mientras que los personajes de Verdi que tanto se admiran a mí me parecen todos ellos salidos del Hola y alguna otra prensa del corazón, Wagner tiene unos (muy) pocos personajes que me parecen extraordinarios: el primero de elllos Wotan, que podría ser tomado como ejemplo por nuestros gobernantes actuales, al que le estalla la burbuja inmobiliaria, el patrón oro lo lleva a la ruina, sus compañeros de gobierno son unos golfos, el poder absoluto le corrompe absolutamente, llegando al asesinato de estado y hasta le crecen los enanos... también me entusiasman Loge (a medio camino entre el subsecretario de Si, ministro y el Comisario Amedo), Tannhauser y su lucha para dejar el placer y llegar a la virtud (por mero hastío vital, como Bill Murray en el día de la marmota), Mime, el progenitor despreciado por el retoño hooligan, el trío Parsifal/Amfortas/Gurnemanz... esos personajes me interesan mucho más que las Belenes y los pozís...