Gino escribió:
Carl Tunner escribió:
Gino escribió:
Ahí va la pregunta: ¿era realmente este hombre un barítono dramático o tenía, tanto por densidad vocal como por mordiente del fraseo, ciertas ausencias en los pasajes más exigentes de determinados personajes (Carlos I, Rigoletto)?
"Ausencias" en términos vocales yo no le veo. Quizás, le podría faltar calor, temperamento, arrojo o grinta en algún momento.
No más que a MacNeil que sí que resultaba ausente y excesivamente distaccato en muchas ocasiones.
EL otro día, en una de las reuniones periódicas el sanedrín de vociólogos que se celebró en mi casa, en un momento escuchamos un par de fragmentos gloriosos por Bruson. El nº 2 de la lista dijo que era el mejor barítono en repertorio italiano en la era PostTagliabue. Terció el nº 1 (Joaquín Sagarmínaga) y dijo que añadía dos nombres para poder suscribir la frase: Leonard Warren y Giuseppe Taddei.
Sí, también ausencias vocales esporádicas en el sentido de falta de contundencia, tanto por el timbre delgado como por la emisión sofocada (para el caso, "Lo vedremo veglio audace")
En mi opinión el MacNeil de los 60 supera a todos los citados en el repertorio verdiano. Empezando porque ni Taddei ni Bruson eran barítonos dramáticos ni tenían su superlativa técnica en el registro superior.
No es la técnica, que claro, que MacNeil la tenía. No tienen la extensión, ni la brillantez, ni la expansión, ni el metal, en esa franja, pero sí más capacidad de matización, de decir, de contrastar y de dar sentido a la parola scenica tan importante en Verdi.
Yo no veo timbre delgado en Warren, lo de sofocado, puede ser.