Terminado el Recital de marras, podemos afirmar que los resultados son un poco irregulares. Lo mejor, excitantes interpretaciones de la cavatina de "Il Crociato in Egitto" y "En butte aux fureurs de l'orage", con electrizantes agilidades, pero también una buena sección central en el caso de de Meyerbeer. Añadamos la canción "Tre giorni son che Nina", donde Flórez sugirió la mayor variedad de colores y afectos con la media voz.
Y es que para mí este señor se ha conformado con una gama limitada a unos pocos
piani, lo cual con una voz como la suya redunda en monotonía. Técnicamente no tiene problemas para cantar en toda la extensión en forte, pero parece que no quiere, o no sabe, adelantar el pasaje para usar la media voz en la zona de pasaje. El resultado es que no encontramos sonidos flotantes, sfumature, variedad de tonalidades: sólo variaciones muy conservadoras del volumen, un poco mecánicas por lo demás. Es el caso de la comentada
Audabe.
Por otro lado ya sabemos que la voz es la que es: más bien seca y modestísima de colorido. El intérprete también muestra sus limitaciones en páginas como las de Romeo o el Duca (nada más escucharle la languidez con que dice "La donna è mobile" se hace increíble el personaje).
Lo peor, el intento de paliar la falta de garra, o de adornarse, añadiendo agudos en canciones que no los piden, un poco al estilo del último Kraus. Lo de "Amapola" ha sido digno del festival de Benidorm.
http://www.rtve.es/alacarta/audios/gran ... 3/1871544/