Uy, me he descolgado un día y ahora igual ya no me meto en el fregao...
Sobre lo último que has dicho,
Gino:
Una media voz pura participa de las resonancias craneales exactamente igual que una nota en fortissimo: la única diferencia sería el aporte de aire. Sin embargo, las voces más engoladas, las que tienden a colocar el agudo pleno a base de golpes de diafragma (o desarrollando presiones subglóticas muy altas), cuando intentan disminuir el aporte de aire se encuentran con que la glotis se cierra. Esto le pasaba a Caruso, que mientras todavía podía ser llamado
tenore di grazia cultivó el falsete para sustituir una media voz aguda inasequible (después lo abandonó). De Lucia, en cambio, sí tenía la media voz. En este ejemplo sonoro se puede uno llegar a confundir, pero aun así lo pongo:
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Yo veo claras dos cosas:
1. De Lucia apiana mucho más, pese a los problemas (si, ya sé que parece un gargarismo). En el caso de Caruso casi no hay diferencia de intensidad sonora entre las notas a plena voz y la nota aguda,
pero sí la hay, y muy considerable, de timbre.
2. El ataque de Caruso es raro: tengo la sensación de que hay un momento de ON, exactamente igual que me pasa con Gigli. El ataque de De Lucia es preciso, aunque luego se le caiga la nota.
Pero hay que salir de dudas, porque a mucha gente le puede parecer que un sonido y otro no son tan diferentes. Para ello propongo la siguente audición:
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En la que se escucha a De Lucia haciendo un filado perfecto. Sólo se escucha a De Lucia, porque Caruso nunca hizo una cosa parecida (estaré encantado de estar equivocado). Con esto quiero decir, una vez más, que la media voz pura va relacionada con una capacidad para filar una nota desde el forte hasta el piano o el pianissimo; hasta donde se pueda. Citaré en mi apoyo del tratado de canto de Giraldoni: primero, lo que dice sobre el falsete...
León Giraldoni escribió:
En cuanto al registro de cabeza (llamado también de falsete en las voces de hombre), no sirve más que para las voces de mujer. El tenor, el barítono y el bajo no tienen ocasión de servirse de este registro, al menos en la escena lírica italiana. Antiguamente se servían los tenores de esta voz, en especial para embellecer una cadencia; pero hoy el gusto ha cambiado tanto, que no aconsejaría a ningún cantante que lo arriesgase en público, a no ser que el registro de aquella voz sea perfectamente sonoro y unido a la de medio pecho.
... y después lo que dice de la media voz y el filado.
León Giraldoni escribió:
Al disminuir el sonido, recomiendo que no se cierre la boca a medida que el sonido vaya perdiendo su fuerza; la laringe es la que debe realizar esta gradación, permaneciendo la boca inmóvil en la misma situación que tenía al atacar el sonido fuerte. Si la gradación se verificase con la boca, la laringe perdería el provecho de la elasticidad que adquiriría mediante estos movimientos.
Este estudio, además de hacer ganar elasticidad a la voz, iguala los registros y sirve precisamente para dotar al cantante de una media voz clara y vibrante aun al que no la posea. [...] No debe descuidarse este ejercicio provechoso, y aun aconsejo que sea objeto de estudio cuotidiano.
Hipólito Lázaro, con un punto de vista esencialmente idéntico, da las siguientes advertencias sobre el uso de la media voz y sobre el falsete:
Hipólito Lázaro escribió:
Ten cuidado al practicar la media voz, que no se te vuelva falsete, que es muy fácil si no pones mucha atención en ello.
[...]
Cuando la voz es gutural, además de adquirir el defecto de ser baja, si se te arraiga, por más que lo intentes, no podrás mantenerla en el "puente" y la media voz, sin darte cuenta, se volverá falsete.
La diferencia estribaría en que Lázaro propone los ejercicios de media voz como preparación para el filado y no al revés, pero en todo caso hace constante énfasis en el asunto del falsete, e incluso lo asocia a bloqueos guturales (hago un inciso, porque veo venir eso de "pero si la voz de Lázaro era muy gutural..." Sí que lo era, pero por abajo, no por arriba).
Ahora pongo este ejemplo sonoro de Gigli:
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En el que, a mi modo de ver, se aprecian las dificultades que tenía Gigli incluso en sus mejores tiempos (1927 aquí) para unir una voz plena con una media voz de las suyas. No le pongo demasiadas pegas al sonido de llegada, y por lo tanto no estoy acusando a Gigli de ser incapaz de alcanzar el pianissimo de Fleta (es evidente que no lo hace): le acuso de ejecutar la media voz
alterando la colocación de la voz plena, en lugar de limitarse a insuflar menos aire. Creo que en este fragmentito se aprecia lo que digo.
También quiero decir que estoy de acuerdo con ese artículo de Menéndez. Con Le Gouverneur ya no sé si estoy igual de conforme.
