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Richard Wagner recuerda al Bayern de Munich. Grandes jugadores, que a veces han conformado equipos sensacionales. Su lista de éxitos deportivos, de gran calado, va a la par de su orgullo y altanería; el pecado de mirar por encima del hombro a sus rivales, nunca está muy lejos del equipo bávaro.
La música de Richard Strauss se puede asemejar al gran River Plate. La aparición de Strauss fue una revolución en la escena operística similar a la provocada por la sensacional delantera de los argentinos, la inolvidable 'Máquina" de Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Lostau. De allí salió Di Stéfano y, al igual que Strauss nos regaló Capriccio en las prostimerías de su carrera, fue una gloria ver jugar a aquel equipo de los Passarella, Enrique, Luque, Ortiz, Alonso, Tarantini, Díaz ...
Serguei Prokofiev supuso una inyección de talento para la música de la entonces recién fundada URSS, que acabó siendo un auténtico corsé de acero para su creatividad. De la misma manera que aquel fabuloso Dinamo de Kiev del genial Oleg Blokhin, nos regaló un gran fútbol, pero no acabó de explotar todas sus posibilidades.
Carl Maria von Weber, como el Olympique de Lyon, fue un compositor de primera fila, creó alguna ópera de enorme calidad, pero... nunca llegó a destacar en la Champions League.
Mis votos para este grupo:
Wagner - 3
Strauss - 4
Prokofiev - 2
Weber - 1
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