Gino escribió:
Bueno, quizá ilumine algo el asunto pensar en la "Damnation" no como la otra obra extraña de Berlioz, el autor de "Benvenuto Cellini", sino como una partitura experimiental más de Berlioz, el creador de la Sinfonía dramática, el autor de la "Sinfonie Fantastique" y su extrañísima continuación en forma de "monodrame lyrique" "Lélio", la cantata "La mort de Cléopâtre", el poema sinfónico en forma de concierto "Harold en Italie", la Symphonie dramatique "Roméo et Juliette", la desconcertante "Symphonie funèbre et triomphale", etc, etc, es decir un autor que, no conformándose con las divisiones clásicas entre géneros, intentó hacer de la sinfonía un drama y del drama algo más sinfónico (no siempre con fortuna).
Me ha convencido mucho la explicación. Berlioz es fascinante. Pero de todas sus obras híbridas, la más comparable a una ópera es
La Damnation (de hecho luego se ha representado como tal, y para mí es una ópera) y las diferencias que tiene del resto de óperas de Berlioz vienen del hecho de que no estuviera pensada para la escena.
No voy a repetir argumentos, ni entrar en el club de debate. A mí este ejemplo extremo me sirve para ver
el queso en la tostada
Hoy se hacen muchas puestas historicistas, sobre todo de óperas barrocas. Afortunadamente el panorama de la dirección de escena contemporánea es mucho más variado, rico e inclusivo de lo que algunos quieren ver.