Tranqui, habla bien de uno el reconcer los errores

pero no tardes en escucharla! ya tienes deberes
La Rondine es una de las óperas menos conocidas de Puccini, en 1913 los directores Carltheater de Viena, Siegmund Eibenschütz y Heinrich Berté, hicieron a Puccini la propuesta de componer una opereta para su teatro. Sin duda, el motivo de este encargo era que esperaban poder contar con un autor de renombre internacional para dar fuste a sus salas. No podemos estar tan seguros de cuál fue en cambio, la causa que lllevó a Puccini a aceptar el trabajo. Los honorarios eran, desde luego, muy tentadores. ero quizás se sintió atraído más que nada por el reto que le suponía experimentar en el campo de la opereta, un género con muchas posibilidades y que en aquella época estaba en el apogeo, especialmente en Francia y Alemania. Lo que resulta sorprendente, en cualquier caso , es que paralelamente siguió trabajando en la que quizá sea su obra más sombría, la ópera El Tabardo.
La larga composición de la obra estuvo acompañada de disgustos y enojos debidos al libreto y, muy especialmente, a las normas que el género le imponía; se cuenta que el compositor quiso incluso rescindir el contrato. Luego pasó a justificar su trabajo insistiendo en que lo que él componía era una "comedia lírica" que se diferenciaba claraente de una opereta debido al principio de la "transcomposición". Pero la obra muestra muchos elementos característicos de la opereta, al menos de un tipo de opereta sentimental y nostálgica, sin peripecias trágicas ero también sin final feliz, que se estaba propagando en aquella época, sobre todo gracias a F.Lehár, a quien Puccini conocía y tenía en consideración. La obra contiene todo aquello que podía grarantizar un éxito seguro ya que junto a la alegría de los valses vieneses incorpora otros pasos de baile de moda como el tango, el fox-trot lento y el one step. De hecho, fue un éxito. Se como fuere, en la actualidad esta obra se incluye poquísimas veces en el repertorio de los teatros de ópera, a psear de los intentos por recuperarla (por ejemplo en 1993 en el Lincoln Center State Thatre de Nueva York o en 1994 en la Scala de Milan.
Con cierta mofa se conoce a La Golondrina, como a la Traviata de los pobres. Realmente es cierto, y no sólo porque la primera representación se realizara durante la Primera Guerra Mundial. La historia de amor entre Magda (un nombre muy frecuente durante la monarquía hungara) y Tuggero se asemeja inconfundiblemente al conflicto central del drama francés La dama de las camelias (Traviata). El que sea parecido a algo, quizás es su punto mas debil.