Siddharta escribió:
delaforce escribió:
Por cierto, Madda, tal vez quieras contestarme una pregunta que Siddharta y el señor B.D. han dejado sin responder:
¿Cortarían ustedes "Oh mio rimorso!" y "No, non udrai rimproveri"? (En tu caso, basta con responder a la segunda cuestión)

Disculpe usted, se me pasó. Le contesto en este hilo. En principio no las cortaría. La cabaletta de Alfredo es espectacular vocalmente, pero añade poco al argumento (refuerza el concepto de la vergüenza, clave en el desarrollo del drama, pero sin más). Y el No, non udrai rimproveri, casi siempre omitido, me parece muy importante para entender bien Di Provenza y su significado moral y paternalista.
Musicalmente, ninguna de las dos cabalettas me parecen una maravilla, aunque bien cantadas tampoco desmerecen en demasía del resto de la ópera.
Pero desde un punto de vista dramático, siempre me han parecido absurdas las reacciones a las que el corte obliga a Alfredo.
Primero se entera que Violeta le está manteniendo. En lugar de hacernos partícipes (en la cabaletta) de sus sentimientos....se va corriendo a buscar una diligencia a París. Después, su padre intenta que vuelvan juntos a Provenza. En lugar de profundizar más sobre el asunto (en la cabaletta), Alfredo.... se va corriendo a buscar una diligencia a París.
Absurdo.
Pa-pa-ge-na escribió:
Como personaje me cae bastante gordo el papá, pero sin él no habría tragedión ni la música gloriosa para acompañarlo. Es como el padre de Des Grieux, que ni siquiera enreda como Germont para alejar a su hijo de la sirena, sino que directamente lo rapta

No pueden ser más distintos ambos 'genitori'.
Des Grieux es un aristócrata, al que la joven Manon se le da un ardite. A Germont le gusta Violeta, y acaba queriéndola sinceramente. Ante esa improbable curación de Violeta, no sé lo que haría Germont
fils, pero Germont
père estoy seguro que estaría encantado de tenerla como nuera.