Como las crónicas las dejo para los que saben

, yo me limitaré a dar algunas pinceladas
Buen Simon Boccanegra, el que disfrutamos ayer en el Palau.
La escenografía de LLuís Pasqual, bastante minimalista, jugaba con la imagen del mar, tan presente en esta ópera. Precioso el final del tercer acto, con el mar de fondo. El vestuario no me gustó. Es que a mi, tanto brillo y eso gorro frigio, que más bien parecía un casco...
Carlos Álvarez. Puede perfectamente con el personaje del Dogo, estando mucho mejor que lo que le pude escuchar por radio, en su debut en París. Si bien lo encontré algo irregular en el acto primero, me impresionó en el acto tercero. ¡Qué diferencia con el que había escuchado en sábado anterior, en directo desde el Met

!
Orlin Anastassov, como Fiesco. Es lo que tienen los rusos, je,je, que hablan raro

Durante la primera parte de la representación, para mi, que estuvo algo reservón, pero esa reserva, se la quitó en el tercer acto.
Cristina Gallardo-Domas. Antes de comenzar la función, por megafonía avisan que no se encuentra bien, pero que cantará. ¡Joer! ¡menos mal que se encontraba mal! Tremeeeeeeeeeenda. Quizás, algo de vibratto al comienzo, pero pedazo de Amelia que se marcó ayer Cristina. ¡Brava!
Massimiliano Pisapia. La sorpresa (agradable) de la noche. No conocía a este tenor, que ya cantó el Rodolfo de la Bohème y que parece que pasó sin pena ni gloria. Consiguió romper el silencio del público (es que aquí sabemos que los aplausos "molestan" y sólo se aplaude tras finalizar los actos

) tras su aria del acto segundo. Alguno anoche lo quería como Don Carlo
La orquesta suena que te c..., aunque sigo pensando que en algunos momentos sonaba demasiado forte (ese Plebe!, patrizi!, popolo! no se pudo escuchar). Y mención especial para el coro, que suena de lujo.
Por último, encuentro con la avanzadilla catalana destacada ayer en el Palau, en la zona de fumadores (qui sir, en la calle). Un gusto poder saludaros y un gusto de representación.
