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Discusión bizantina.
Verdi tiene personalidad propia y hay que abordarlo desde el "Verdianismo" y punto. Por supuesto que su origen es el belcanto y respetó siempre sus más esenciales parámetros, base de la escuela italiana. Pero ya desde sus primeras obras, las que podríamos llamar más "Belcantistas" y cercanas en el tiempo a los compositores de los que recibió la herencia, se percibe un lenguaje totalmente nuevo dando una vuelta de tuerca al ya explorado por Donizetti. Acentos más vehementes, teatralidad más genuina, vigorosa y tensionada, tesituras vocales más complicadas, mayor potencia vocal, conjunción de grandiosidad y patetismo... Esa frase de Celletti que tantas veces hemos repetido: "Verdi sacrificó los postulados del bel canto al altar de la verdad dramática"
¿A qué llamamos una óptica verista? Es obvio que algunas obras, sobretodo del Verdi maduro, cada vez más en la línea y evolución indicada de potenciación del dramatismo teatral, permiten o dejan la puerta abierta a interpretaciones que podamos calificar, grosso modo, como filoveristas, que por supuesto no estarán haciendo justicia al maestro si obvian los postulados esenciales y originarios del bel canto, pero algo parecido podría predicarse de todo el repertorio italiano.
Que digamos eso, no significa que algunos cantantes aún abordando Verdi desde esa visión no correcta, no puedan compensarnos (en cierto modo y hasta cierto punto) por poseer grandes personalidades a la par de cualidades vocales y/o, dramáticas. Al igual que hay cantantes que afrontan Verdi desde una óptica exclusivamente o genuinamente, pura belcantista, donizettiana o belliniana, (que tampoco sería adecuada al lenguaje Verdiano), también los disfrutamos por su excelsa clase y técnica.
_________________ "El canto como la belleza que se convierte en verdad" (Friedrich Schiller)
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