@lm@viv@ escribió:
Caminante escribió:
1.- VERDI.................Trovatore.
Eso también lo hubiese puesto yo, pero con qué tenor????
Coñe caro Conte. Yo creo que hay que tener más imaginación para pensar que nos dejan montar una temporada que para encontrar una persona adecuada para un rol.
Centrado en la observación cuya respuesta podría dar a un largo debate (porque el tema nos llevaría otra vez a la falta de ciertas voces) yo diría que un empresario a la hora de montar una temporada debe tener en cuenta varias cosas. Enumero y no por orden de importancia:
1) Que en la programación haya una parte de las óperas digamos "más tradicionales" puesto que son las que tienen máxima aceptación por parte del público entendido éste como uno.
2) Que dentro de las obras más conocidas las haya de diversos estilos: Verdi-Verismo-Mozart-Puccini (que verista tiene un peso específico propio)-Wagner. Las demás colocadas estratégicamente procurando ubicarlas entre las anteriores y con preferencia obras del repertorio francés o de Strauss .
3) Intentar tocar el máximo número de estilos sin que quite atractivo el cartel para el gran público.Por eso considero necesario poner una ópera del XX y, contestando a El Idiota, servidor como buen empresario que sería me dejaría asesorar porque del XX ni puñetera idea (y no lo digo con orgullo precisamente).
4) Si te das cuenta para esa temporada he sacrificado el Bel Canto y me duele un montón porque yo soy de la opinión de que es mejor variar de una temporada a la otra. Por ejemplo, a la temporadasiguiente sería el mismo esquema pero sustituyendo a Verdi-Puccini por Bellini-Donizetti-Rossini. Creo que así las temporadas son más novedosas que siempre estar escuchando p.e un Verdi (que nos sabe poco a los verdianos) y un Rossini (que sabe poco a los belcantistas).Es decir, cada año potenciando una tendencia. Es una idea como cualquier otra pero yo lo probaría así.
5) Sobre el Manrico. Esta es una asignatura pendiente de los empresarios. La complejidad de las temporadas les lleva a aceptar ofrecimientos "fáciles". Me explico:Cuando en la ópera de Paris quieren un Trovatore si les ofrecen a Alagna ya se dan por satisfechos. Y no es eso.No es bueno para la ópera, ni para el teatro ni siquiera para el cantante. En lugar de aceptar fáciles propuestas mejor levantar el culo del asiento patearse teatros modestos, escuelas de canto, estar en contacto con las bases y llegado el caso arriesgarte con alguien que te haya convencido aunque sea desconocido del gran público. Esto es ser empresario y lo demás son ganas de jugar al monopoly.
En fin, esto es muy complicado y está rápidamente explicado.