A mí el ejemplo de Massacre me parece claro.
Otro ejemplo. En
Angels in America se combina (creo, porque he tenido la suerte de verla en directo) la amplificación y la voz natural. La amplificación permite, por ejemplo, introducir un efecto sonoro en la escena de la conversación telefónica entre Joe y su madre. O que Louis pueda cantar en una escena una canción con la guitarra, sin impostar.
LeGou escribió:
Yo también estoy en contra de la reutilización y del plagio. También de otras cuestiones como el hablar o entrar en medio de la representación y la iluminación de la sala. Son aspectos que no constituían la esencia del género y que según han ido avanzando las generaciones se han ido suprimiendo.
Lo segundo no, pero la reutilización y la copia eran esenciales en la ópera. Le daban un carácter de espontaneidad, de recreación, de adaptación a una compañía o a un público que la veneración por la partitura y la obra en bloque que trajo el siglo XIX (y se afianzó en el siglo XX con las leyes protección intelectual) eliminaron por completo. Para bien y para mal.
La ópera cambia. Incluso en su esencia. Sólo una definición amplia puede dar continuidad a un fenómeno de 400 años. Puestos a poner criterios exclusivos, la técnica de canto forjada en el siglo XIX no puede ser uno de ellos.