Gino escribió:
La decadencia de Hotter tuvo reflejo en su forma de interpretar: primero, en la dicción, que se hizo muy defectuosa (por ejemplo, en el"Siegfried" de Keilberth hay que ver que no se le sigue ni con libreto, cosa que que la wagnerofilia encomiástica ha omitido clamorosamente). Segundo, en la capacidad para modular. Pocas o ninguna medias voces. Y tercero, en la cualidad ventrílocua y estentórea que adquirió su timbre, muy monótono de escuchar.
La pregunta es: ¿estamos hablando del mismo cantante? Es obvio que por Hotter si hubo decadencia y sería estúpido de mi parte asumir una posición contraria, sin embargo su manera de interpretar no se vio minada; de lo que he escuchado de Hotter, casi siempre prefiero lo que tiene grabado de los cincuentas en adelante, porque ahí es donde vemos que era un verdadero genio de las dinámicas, un monstruo de la expresión, vamos sus Wotan son de una fuerza dramática que no admite comparación con ningún otro cantante, inclusive sus Gurnemanz, y eso que estaba en las últimas; sin embargo uno siente los personajes y su múltiples facetas en la voz de Hotter.
Muchas veces me da la impresión que usted se fija más en los errores puntuales que en la interpretación general (perdone si le parece inoportuno) porque si estamos hablando de los más grandes, claro que vale tanto la voz prodigiosa como la técnica impecable no soy enemigo de ello, ¿pero de qué sirve todo esto, si no se encuentra al servicio de la música y de las disposiciones propias del compositor? Y ya que en la música Wagneriana lo que prima más, es la capacidad actoral del cantante y su resistencia, creo que debemos reconsiderar al juzgar a Hotter por una agudo calante o por esto otro...según otros cánones. Cómo es posible que no esté entre los 5 más grandes, porque en la capacidad para expresar el material musical que cantaba, es donde Hotter reina por encima de todos los cantantes wagnerianos, inclusive por encima de Melchior (a mí me vuelve loco Lauritz pero hay que admitir que
Hotter fue el cantante soñado por Wagner). Porque pese a todos los problemas que señalan oportunamente usted y el señor Tunner, Hotter era un
DIOS en el escenario.
Carl Tunner escribió:
Melchior (siempre , siempre que además cantaba según los cánones de la escuela italiana) y Flagstad.
Tunner me sorprendes, no creí que tú cayeras en la simpleza de extrapolar principios estéticos imperantes en una época y región del mundo, al resto de repertorios, no crees que es absurdo.