Peter Quint escribió:
A ver a ver a ver, no nos excedamos.
Tema Callas (que es la única de ese disco que Yahvé me deja comentar). Gilda era un papel que no casaba con el temperamento de Callas, y en feliz expresión de un gran amigo mío, "ni Gilda encontró a Callas ni Callas a Gilda". Lo que no quita para que haya un discurso belcantistamente aceptable (lástima del sobreagudo que se empezaba a agriar) y momentos de una intensidad dramática muy bien preparada (Tutte le feste, muy especialmente). Pero creo que falta la idea de totalidad, la espontaneidad, la sensación tan scottiana de que se podría repetir el papel da capo con toda naturalidad y sin adoptar "poses". Es la Callas y lo será siempre. Pero no es Gilda.
Tema DFD. Sin perjuicio del espléndido MacNeil, "genéticamente" más fotogénico en la parte, el Rigoletto de ese hombre es esencial, por comprensión, matices, claroscuros y, por qué no decirlo, "delgadez" tímbrica. No es un Rigoletto arisco y bruto quetepegoleches miramiSOOOOOOOL, sino alguien mucho más conmovedor en la efusión "empequeñecida", abierta, sentida, de su minusvalía física y moral, extraordinariamente preparada pese a las limitaciones instrumentales que se señalan. Si alguien prefiere a Aldo Protti por la robustez tímbrica es muy libre, pero en mi opinión, ser un músico es otra cosa.
Déjeme en el loggione del San Carlo o de la Scala o del Liceu escuchar a los dos y ya le digo a quien prefiero para ir al teatro.