|
Entiendo las buenas sensaciones de Le Gouverneur, en el Metropolitan y en Broadway, la calle mas apasionante del orbe.
En el Metropolitan he estado muchas veces. Cuando vivia en Boston y luego, por motivos de trabajo. Me parece un teatro admirable, por multiples razones.
Primero, porque siendo el teatro mas aparentemente elitista del mundo es tambien uno de los mas faciles en conseguir entradas y tambien donde uno puede entrar como quiera, pagando un dineral o por poco dinero.
Segundo, el teatro esta pensado para que todo el mundo pueda disfrutar con visibilidad completa, no solo para el patio y cuatro palcos y luego a rezar. Y los subtitulos en las sillas desde hace años. La acustica es, en el fondo, una putada. MUy diferente segun el piso, por la enorme distancia al fondo y el techo. El ultimo piso es como la prueba del algodon. Cuantos "divos" no la pasan...
Tercero, la orquesta. Esta suena increiblemente bien con directores con los que se comprometen, como Levine (obvio) o Gergiev. El problema es que muchas veces no ponen ganas, y a mi me ha tocado varias veces. Con Bonynge pude ver a los musicos contandose cosas en voz baja en cada instante que podian o, en plena actuacion, leyendo revistas, y pasando olimpicamente del director. Con frecuencia es lo mejor de las representaciones.
Cuarto, la escenografia. Suelen ser muy clasicas, pero a veces maravillosas. La de Parsifal increible, con efectos especiales sorprendentes. Y en ocasiones, con el escenario casi desnudo, tremendamente imaginativas.
Quinto, el ballet. Espectacular. En el Moses und Aaron fue la estrella de la representacion, con una actuacion que podria haber sido de solistas en cualquier teatro.
Sexto, los cantantes. Como el teatro tiene prestigio, que no solo dinero porque desde el 29 tiene salarios tope (y creo que los mantiene), escogen a los cantantes que quieren. Asi, si uno asiste a la temporada entera ve lo mejor de lo mejor, salvo pocas excepciones.
Septimo, el entorno. Un lugar, el Lincoln Center, dedicado a las artes, con otros teatros, la escuela de musica, museos, etc. Quien dijo que los americanos son unos horteras? Con otro teatro de opera al lado, mas barato y con programacion de "grandes exitos" generalmente (Tosca, CArmen, Rigoletto, MAdama Butterfly, etc).
Y lo mas discutible:
1. El publico, sin criterio. Braveando a un Merritt deleznable, a unos Vargas y Bartoli inaudibles, a un director pusilanime como Bonynge (al menos el dia que le vi yo). etc. El exito esta asegurado, lo que el cantante agradece pero yo creo que hay un punto medio entre esto y los macarras.
Sin criterio...pero educado, porque no se oye una tos, hay muchos estudiosos (que no estudiantes, porque alguno pasa de los 60...) leyendo la partitura en atriles y no se nota nada. Y la gente va a disfrutar y viste como le da la gana. En una funcion de cierto postin se encuentra uno a su vecino en en camisa de manga corta en un palco. Y alli el que tiene dinero lo tiene de verdad!!
2. Una programacion conservadora, en general, lo que la mayoria del publico agradece pero deja esperando algo mas.
3. La tienda, muy cara y con dependientes que no tienen ni idea. A mi me hablaron de Domingo, el "tenor mejicano" una vez y otra me persiguieron por la tienda porque iba cargado de bolsas de compra y pensarian que iba a robar.
4. Son unos pesados. Yo me hice miembro de la asociacion y cada poco me daban la lata por telefono para pedirme dinero.
5. Los controles de entrada, necesarios, claro, despues del 11 S, pero respetuosos.
6- El frio, que en Enero es terrible, con un viento a veces que te congela.
7. En otros teatros te miran de arriba abajo si no vas de etiqueta (o sea, de negro). Aqui lo hacen... si lo de negro es el acompañante. A mi me paso una vez que fui con una chica negra que no habia ido nunca al teatro, ella se dio cuenta rapido y se paso los entreactos en el baño. Yo solo lo comprendi al final. Imagino que ahora pasara si vas con un arabe.
En resumen, un teatro maravilloso, con anecdotas negativas, pero un goce para el aficionado. Alli he disfrutado con Domingo, Fleming, Pavarotti, Gruberova, Freni, y unos cuantos mas. Y, sobre todos, Norman y Terfel, emocionantes y los unicos cuyas voces llegaban al fondo y arriba potentes y nitidas, con los armonicos vibrando por toda la sala.
Saludos,
VM
|