Hay directores musicales que ofrecen grandes resultados y hay grandes orquestas que nos proporcionan espectáculos maravillosos, por aquí no está el problema. Al menos fuera de Madrid y Barcelona
Las escenografías hoy son incomparablemente mejores que por ejemplo en los años 30, de esto tampoco hay duda si se observa con detenimiento algunos vídeos de las producciones de esos años.
Los programadores lo harán algunos mejor que otros, pero al final lo mejor que tenemos hoy en algún teatro cantará, tampoco creo que sea el problema a nivel mundial como está planteado el asunto, lo puede ser a nivel local en determinados sitios.
Los Agentes tampoco creo que sean el principal problema, aunque sí creo que algún mal agente puede haber perjudicado la carrera de algún cantante.
Al público no es a quien hay que exigirle nivel, en todo caso hay que exigirle respeto y educación. Quienes tienen que tener el nivel necesario son los profesionales.
La crítica más o menos se mueve en los mismos parámetros que siempre, en todo caso, hoy lo que tiene es una mayor divulgación a través de internet y podemos leer con facilidad a los críticos de San Francisco desde Cuenca.
Para mí lo que marca la diferencia con respecto a otras épocas es claramente el nivel de mediocridad que hay en el canto, especialmente en determinados repertorios donde las voces de carácter dramático escasean. Hay excelentes cantantes hoy, tenemos a varios grandes, por poner ejemplos no caben dudas de Flórez y por hablar de una producción concreta se recordará por tiempo el anillo de la Scala con Pape, Meier y Stemme.
Pero el otro día en el segundo reparto de Tannhäuser, lo de Robert Gambill fue de juzgado de guardia y este tipo de actuaciones se dan con más frecuencia de la esperada.
Se vió en el escenario a una cantante que me gustó mucho, Haller, con una voz bonita y potente, liberada y bien colocada aunque no hiciese maravillas, en contraposición a la voz estrangulada de Gambill. A cantantes como Gambill no se les debería dejar subir a un escenario y lo de Haller que es casi un máximo hoy, debería ser el mínimo exigible para cantar ópera.
Pero no he votado la opción cantantes, he votado otra que no tenía voto y que en lógica está muy relacionada con lo comentado, la falta de preparación de muchos maestros de canto.
No me creo que la falta de buenas voces sea un problema de naturaleza, por eso pienso que si los cantantes no alcanzan una emisión correcta y son incapaces por limitaciones técnicas de cuestiones tan fundamentales como por ejemplo apianar la voz, no me caben dudas de que los maestros de canto tienen que tener una gran influencia en el nivel de las voces de hoy. Me consta que hay excelentes maestros, pero hay también un gran número de maestros que están haciendo mucho daño.
Por otro lado tampoco les deben enseñar a desarrollar una personalidad en el canto, además de voces dramáticas, no son numerosas las voces que mejores o peores tienen cierta personalidad como sí ocurría en el pasado.