Brahms: Vier ernste Gesange
Fueron las últimas canciones compuestas por Brahms (en parte ante la cercanía de su propia muerte, como consuelo a la muerte de algunos amigos y como reacción ante la inminente muerte de Clara Schumann), por lo que esta obra tiene el carácter de su testamento musical. Este ciclo para bajo y piano, usa textos del Antiguo Testamento, y las famosas palabras de San Pablo a los corintios (1 Corintios 13,1-3, 12-13) “Si hablando lenguas de hombres y de ángeles no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe”, y que culmina con la exclamación “Ahora permanecen estas tres cosas: la fe, la esperanza y la caridad; pero la más excelente de ellas es la caridad”.
En esta obra, Brahms se convierte en música preguntas esenciales sobre la existencia humana. Si el hombre muere como lo hacen los animales ¿qué le sucede a su espíritu? ¿Qué permanece tras la muerte? ¿Qué es esencial para el futuro, qué distingue al hombre de las bestias? ¿Es la muerte una liberación para quien no puede esperar nada mejor?
Brahms no tituló a sus canciones “espirituales” o “bíblicas”, sino que las llamó “serias”. Así deja claro que estas canciones hacen preguntas que afectan a todos los hombres, preguntas sobre la mortalidad y la eternidad, de las que nadie puede escapar.
Las canciones son únicas dentro de la obra de Brahms porque no muestran rastro alguno de influencia de la música popular, no tienen forma estrófica y adoptan una cualidad dura y dramática nunca vista en sus otras canciones. Brahms utiliza técnicas polifónicas, como la aumentación y el diálogo canónico, con las que, aunque mantiene la individualidad de cada canción, crea una unidad dentro del ciclo.
“Denn es gehet dem Menschen” (Eclesiastés 3, 19-22)* se centra en la transitoriedad de la vida. El texto señala que las personas, como los animales, deben morir. La canción está en re menor y Brahms transmite esta transitoriedad con cambios de tempo, ritmo y textura. La canción avanza con una melodía cambiante, sin abandonar el re menor. Un pequeño cambio a 3/4 y Allegro, añade armonías más densas y complejas, que llegan a un punto culminante en la pregunta “Wer weiss, ob der Geist des Menschen aufwährts fahre?” (¿Quién sabe si el alma de un hombre se eleva?) Después, en la siguiente frase “was nach ihm geschehen wird”, se cambia de nuevo el ritmo a 9/4, la canción prosigue con notas largas, el equivalente de un largo grito.
“Ich wandte mich und sahe an alle” (Eclesiastés 4, 1-3) Las notas iniciales, sobre un acompañamiento atropellado, anticipan el comienzo de la siguiente canción. Esta es la que tiene un estilo más cercano al recitativo de las cuatro. En esta canción, después de “die noch das Leben hatten; und der noch nicht ist”, Brahms coloca un compás completo de silencio para la voz y el piano, para representar “los que todavía no han sido”.
El texto de “O Tod, o Tod, wie bitter bist du” procede del Eclesiástico 41, 1-2. Brahms cambia el texto del inicio “O Tod, wie bitter bist du” a “O Tod, wie wohl tust du dem Dürftigen” cuando se repite por segunda vez. Una metamorfosis musical acompaña a la del texto, que refleja un cambio de actitud de la desolación a la tranquilidad mediante la inversión del motivo de la primera estrofa. La muerte, aunque sea el fin, alivia el sufrimiento. La melodía vocal de esta canción está construída sobre un motivo en el piano que actúa como un bajo ostinato.
La cuarta canción “Wenn ich mit Menschen– und mit Engelzungen redete” (1 Corintios 13) está llena de una inquebrantable fe en el amor. El cambio de ritmo final a 4/4 es especialmente conmovedor.
Denn es gehet dem Menschen Ecclesiastés 3, 19-22.
Denn es gehet dem Menschen wie dem Vieh;
wie dies stirbt, so stirbt er auch;
und haben alle einerlei Odem;
und der Mensch hat nichts mehr denn das Vieh:
denn es ist alles eitel.
Es fährt alles an einem Ort;
es ist alles von Staub gemacht,
und wird wieder zu Staub.
Wer weiß, ob der Geist des Menschen
aufwärts fahre,
und der Odem des Viehes unterwärts unter
die Erde fahre?
Darum sahe ich, daß nichts bessers ist,
denn daß der Mensch fröhlich sei in seiner Arbeit,
denn das ist sein Teil.
Denn wer will ihn dahin bringen,
daß er sehe, was nach ihm geschehen wird?
19 Porque lo que ocurre con los hijos del hombre y lo que ocurre con los animales es lo mismo: Como es la muerte de éstos, así es la muerte de aquéllos. Todos tienen un mismo aliento; el hombre no tiene ventaja sobre los animales, porque todo es vanidad. 20 Todo va al mismo lugar; todo es hecho del polvo, y todo volverá al mismo polvo. 21 ¿Quién sabe si el espíritu del hombre sube arriba, y si el espíritu del animal desciende abajo a la tierra?
22 Así que he visto que no hay cosa mejor para el hombre que alegrarse en sus obras, porque ésa es su porción. Pues, ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de ser después de él?
Ich wandte mich und sahe an alle Eclesiastés 4, 1-3
Ich wandte mich und sahe an
Alle, die Unrecht leiden unter der Sonne;
Und siehe, da waren Tränen derer,
Die Unrecht litten und hatten keinen Tröster;
Und die ihnen Unrecht täten, waren zu mächtig,
Daß sie keinen Tröster haben konnten.
Da lobte ich die Toten,
Die schon gestorben waren
Mehr als die Lebendigen,
Die noch das Leben hatten;
Und der noch nicht ist, ist besser, als alle beide,
Und des Bösen nicht inne wird,
Das unter der Sonne geschieht.
Yo me volví y vi todos los actos de opresión que se cometen debajo del sol: He allí las lágrimas de los oprimidos, que no tienen quien los consuele. El poder está de parte de sus opresores, y no tienen quien los consuele. 2 Entonces yo elogié a los difuntos, los que ya habían muerto, más que a los vivos, los que hasta ahora viven. 3 Pero consideré que mejor que ambos es el que aún no ha nacido, que no ha visto las malas obras que se hacen debajo del sol.
O Tod, wie bitter bist du, Eclesiástico 41, 1-2
O Tod, wie bitter bist du,
Wenn an dich gedenket ein Mensch,
Der gute Tage und genug hat
Und ohne Sorge lebet;
Und dem es wohl geht in allen Dingen
Und noch wohl essen mag!
O Tod, wie bitter bist du.
O Tod, wie wohl tust du dem Dürftigen,
Der da schwach und alt ist,
Der in allen Sorgen steckt,
Und nichts Bessers zu hoffen,
Noch zu erwarten hat!
O Tod, wie wohl tust du!
1 ¡Oh muerte, qué amargo es tu recuerdo
para el hombre que vive en paz entre sus bienes,
para el varón desocupado a quien en todo le va bien,
y todavía con fuerzas para servirse el alimento!
Oh muerte, qué amargo es tu recuerdo.
¡Oh muerte, buena es tu sentencia
para el hombre necesitado y carente de fuerzas,
para el viejo acabado, ahíto de cuidados,
que se rebela y ha perdido la paciencia!
¡Oh muerte, buena es tu sentencia!
Wenn ich mit Menschen und mit Engelszungen redete 1 Corintios 13,1-3, 12-13
Wenn ich mit Menschen und mit Engelszungen redete,
Und hätte der Liebe nicht,
So wär' ich ein tönend Erz,
Oder eine klingende Schelle.
Und wenn ich weissagen könnte,
Und wüßte alle Geheimnisse
Und alle Erkenntnis,
Und hätte allen Glauben, also
Daß ich Berge versetzte,
Und hätte der Liebe nicht,
So wäre ich nichts.
Und wenn ich alle meine Habe den Armen gäbe,
Und ließe meinen Leib brennen,
Und hätte der Liebe nicht,
So wäre mir's nichts nütze.
Wir sehen jetzt durch einen Spiegel
In einem dunkeln Worte;
Dann aber von Angesicht zu Angesichte.
Jetzt erkenne ich's stückweise,
Dann aber werd ich's erkennen,
Gleich wie ich erkennet bin.
Nun aber bleibet Glaube, Hoffnung, Liebe,
Diese drei;
Aber die Liebe ist die größeste unter ihnen.
1 Si hablando lenguas de hombres y de ángeles no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe. 2 Y si teniendo el don de profecía y conociendo todos los misterios y toda la ciencia, y tanta fe que trasladase los montes, si no tengo caridad, no soy nada. 3 Y si repartiere toda mi hacienda y entregare mi cuerpo al fuego, no teniendo caridad, nada me aprovecha.
12 Ahora vemos por un espejo y obscuramente, pero entonces veremos cara a cara. Al presente conozco sólo parcialmente, pero entonces conoceré como soy conocido. 13 Ahora permanecen estas tres cosas: la fe, la esperanza, la caridad; pero la más excelente de ellas es la caridad
* El principio de este capítulo es otro de los textos más conocidos de la Biblia: “Todo tiene su momento, y cada cosa/su tiempo bajo el cielo:/Su tiempo el nacer,/Su tiempo el morir;/su tiempo el plantar,/y su tiempo el arrancar lo plantado...” (¿Nadie ha puesto la Biblia entre sus libros favoritos? Porque con lo escrito por aquí los últimos días, está claro que más de uno la lee

)
Citar:
yo tenía en su momento esa danza macabra en cassette (cuánto hace, dios ) cantada por van dam (un compilatorio suyo de canciones de saint-saens
El señor van Dam está tomándose un té en mi casa y ha preguntado por ti
