
De adolescente no me llamaba nada la atención este disco. ¡Los conciertos de Dvorak por la Sinfónica de San Luis! Seguro que era una versión barata que había sacado el sello Brilliant. Luego, ignorante de mí, me enteré de quien era Walter Susskind, de su salida de la República Checa, huyendo de Praga cuando los nazis invadieron la ciudad, de su llegada a Londres y posterior instalación en San Luis como profesor y su titularidad de la Orquesta de San Luis. En su fotografía bajando de un avión portando un maletín con partituras parece simpático. Pues bien, entre 1968 y 1975 registró 200 grabaciones con esta orquesta. Entre los sellos estaba el norteamericano Vox, del cual licenció estos conciertos Brilliant. Hasta que los he localizado, pues Brilliant los colocó adosados a la integral sinfónica de Dvorak de Suitner (mi favorita), la cual ya tenía. He conseguido una caja de dos CDs que fue la primitiva edición que hizo Brilliant. Me he puesto a escucharlos. Maravillosa toma sonora, natural, nítida y de impacto. He leído que el auditorio de San Luis es una sala privilegiada.
El comienzo del concierto para piano denota conocimiento de la obra de Dvorak, y su desarrollo no hace más que confirmarlo. El final es vibrante. El concierto de violín es imbatible. ¡Qué pasión en el comienzo, que hondura en el movimiento lento! Aún no he escuchado el de cello. Rudolf Firkunsny es un magnífico solista en el de piano. Ruggiero Ricci se maneja con solvencia en el de violín, no así en el dificilísimo Mazurek, un tanto metálico y de afinación dudosa por momentos. Una pena que no se registrara el otro concierto de cello, el de la menor, el que Dvorak no llegó a orquestar y que se interpreta en la orquestación de Jarmil Burghauser realizada en los setenta (la introducción orquestal siempre la asocio al Lohengrin de Wagner).
La grabación de Sussking sí incluye la Romanza para violín y orquesta y el citado Mazurek. También el Silent Woods y el Rondó para cello.
De los conciertos de Dvorak tengo la integral de Supraphon con la Filarmónica Checa y Vaclav Neumann y Jiri Bélohlavek (que sí incluye el otro concierto de cello). Quizás esta integral sea la canónica, pero Susskind es una opción referencial. He encargado su Ma Vlast de Smetana, que lo tiene publicado Vox. A ver qué me encuentro.