Nadie se ha atrevido a escribir sobre esta irregular ópera que se está exhibiendo en el Liceu desde hace ya más de una semana, pues empiezo yo mismo
Recién y rapidamente regresado del Liceu - ( función hoy 5 julio )
ESTETICA estática o ESTATICISMO estético, donde la reggia de Robert Wilson está por encima cualitativamente de una buena parte de la partitura musical y fundamentalmente, de la vocalidad y las voces contratatadas - ( sería mi titular ) -
1/Estética e interés del planteamiento de R.Wilson con acertados cambios de planos y juegos de iluminaciones SI , pero : demasiado estaticismo, demasiados movimientos escénicos poco naturales y exageradamente medidos con abuso de poses " de ballet a lo discóbolo de Mirón "
¿ Que la reggia de Wilson, basado un poco en el teatro Kabuki, es preciosista, simbolista, estilizada, abstracta y muy minimalista ??? Pues si.
Pero el desarrollo todo tan lento, con tan poca gesticulación natural entre los protagonistas ( diría... " mírame pero no me toques, que me estropeas" ... ), produce cansancio y hasta aburrimiento
2/ Esta partitura musical de Débussy posiblemente muy interesante o atractiva como sinfónico, queda absolutamente "dañada" por una vocalidad tan minimalista, tan de "encefaloframa plano" salvo puntuales momentos ( interesante tercer acto - escena de la Torre - y algo de los dos últimos), tan carente de emotividad y tan inexpresiva, que me hace dudar : ¿ esto es una Opera no existiendo la más mínima dramaturgia ??? Y me autorespondo, opera etimologicamente del latín = obra, pues puede ser.
Pero Opera como género ¿donde se deben coordinar voces emotivas, música y u orquestación?? Pues de eso, bastante poco
Bastante Sopor, tedio y producto - este PELLEAS ET MELISANDE - muy recomendable a ratos para surtir más efectos terapeúticos que el Orfidal, Dormidina, etc...
De todos modos, el buen sonido orquestal y el interesante -a ratos - simbolismo de la reggia de Wilson, ha provocado que aguantara hasta el final, sin desertar en el entreacto que es lo que pensaba antes de entrar en el teatro!
3/Diría que vocalmente, lo único interesante porque es un artista muy completo , todo lo que en su conjunto muestra Monsieur Dessay , es decir el buen barítono que es Laurent Naouri, en su rol de Golaud, con enorme presencia escénica y voz homogénea en todo instante. Sin duda, el mejor del reparto.
María Bayo, especialista en voz sin el menor interés y plana y con un estilo de canto de lo más cursilón que existe, debería destacar en este tipo de rol; pues ni así y con problemas de voz y canto : en muchos instantes no ha utilizado su propia vez , infantilizando demasiado su instrumento y pareciendo el pastorcillo de la Tosca. Las veces que ha intentado ir al agudo, metálico y hasta desafinado.
Escenicamente, movimientos más propios de una Olympia de los CONTES, con su acostumbrado amaneramiento de sacar sus nalgas hacia atrás y haciendo juegos de manos extraños y poco naturales. ( si pretendía imitar o parecerse a su admirada Victoria de los Angeles, la Sra. Bayo es - dicho coloquialmente - " una tercera división " -)
El Pélleas del barítono (?) Sebastien Bou, de poca intensidad, bastante vulgar y con voz totalmente atenorada, además de un paso al agudo con excesivo vibrato.
El veterano british John Tomlinson como Arkel, otrora muy notable bajo wagneriano, está más arruinado vocalmente y con más tiranteces que un abuelete de ochenta años; decepcionante ya que declama y casi no canta .
Bastante correcta la mezzo o más bien contralto Hillary Summers, como Geneviève y en cuanto al resto de cantantes, menos que discretos
4/ Lo más apreciable, la Orquesta y el buen hacer de Michael Boder que ha sabido dotar a la misma, de un bello sonido ( pese a lo difícil de digerir esta música tan reiterativamente monocorde )
No más de 2/3 de presencia de público, con sensibles deserciones en el entreacto . ( Y eso que el Liceu regalaba 4 entradas a los Empleados del teatro para el conjunto de todas las funciones)