La verdad es que la noche del sábado fue mágica e inolvidable, ya que aunque ya había oido en vivo al señor Jaroussky en la
Poppea de la histórica temporada 2009-2010, fue por fin el sábado pasado cuando sentí plenamente al contratenor francés en plenitud, quizá por mi poca afinidad con la última ópera de Monteverdi, y por mi mayor afinidad al repertorio barroco del siglo XVIII.
La voz del contratenor francés es pura, tierna, angelical, pero también muy ágil, capaz de afrontar las coloraturas con pasmosa agilidad. Pero lo que me dejó pasmado fue oir en directo sus pianissimi. Madre mía ¡qué manera de hacerlos tan etéreos! Eso sí, tengo que admitir que la voz, aunque se oiga, no es grande. Una amiga, profana (aunque ha estudiado más musica que yo), no forera, y que nunca le había visto en vivo me comentó lo pequeña que era. Aun así, pienso que se le oye sobradamente, estando yo en el tercer piso, en lo más al fondo de las localidades de pie con visibilidad nula. Después de esto, siento que cada vez me gusta más la voz del francés,aunque no sea mi contratenor favorito.
A causa de esto, y de que no conocía mucho las obras, salvo el aria de
Imeneo, el
Vedrò con mio diletto y por supuesto las propinas, maravillosas y que me gustaron más que el contenido del programa : una fantástica versión de
Alto Giove, el
Venti Turbini (que cuando se anunció no pude evitar emocionarme) y el fabuloso
Largo de
Serse, me costó concentrarme, pero los momentos de gloria que saqué de ahi voy a recordarlos siempre.
La orquesta fue de menos a más. Olvidable en la primera pieza instrumental, donde la vi totalmente perdida. Pero en la segunda parte fue a más, haciendo una animada versión del concierto "la follia", aunque tengo que decir que no presté mucha atención a este otro protagonista de la noche.
Lo pasé en grande, disfrutando de la compañía forera (y por fin conocí al popular Pastoso, llevándome una sorpresa) y de la firma de autógrafos de Jaroussky. Tardé dos horas en presentarle mis discos, porque fui de los últimos de la cola, pero valió la pena, porque cuando le dije que me encantaba su peculiar versión de "A Chloris", de Hahn, me prometió que la cantaría en su recital de la Zarzuela en 2012, aparte de decirme que tal vez vuelva al Real en 2013, con algo de Porpora.
Tras esa promesa, tengo que hacer lo posible para verlo en la Zarzuela
Me despido del Real hasta el concierto de Valery Gergiev, el 11 de diciembre.