delaforce escribió:
Ahora bien, respecto a Ainadamar (opera que, personalmente, tampoco es que me agrade mucho, la verdad), si creo que puede gustar y sorprender a mas de un aficionado. Al menos, ha triunfado en cada ciudad donde se ha estrenado, y tal vez lo haga tambien en Madrid.
No sé, la verdad... Yo, desde luego, hubiera preferido otra programación, más equilibrada, representativa y propia de un teatro de repertorio como es el Real (y no pienso, únicamente en obras del XVII al XIX, sino en repertorio del siglo XX no estrenado aún aquí y más importante que
Ainadamar, con todos mis respetos por Golijov). En una ciudad como Madrid, donde no hay otro local alternativo en el que proponer a los espectadores cosas tan "modernas", "vanguardistas" y "rompedoras" como las que nos ha traído don Gerardo, creo que no procede meterlas en la temporada lírica de ese único coliseo. Y el hacerlo, pese a quien pese y contra viento y marea, sólo demuestra que uno es o muy cabezón (y está hiperconvencido de que tiene razón), o muy visionario, o muy soberbio. En cualquier caso, una política muy mala y vuelta, por completo, de espaldas al público. Pero claro, que de todo esto la culpa no la tiene Mortier: él, a la postre, es coherente con su trayectoria profesional. La culpa deberíamos echársela a quienes le nombraron sabiendo cómo era y qué pensaba. Por cierto: si gana el PP y hay cambios en el teatro, ¿dimitirán también esos responsables de su elección? Porque yo creo que sí deberían hacerlo.
En todo caso lo confieso: espero que el belga no dure mucho como director artístico al frente del coliseo madrileño. No me gusta ni su concepción teatral, ni la postura que ha mantenido desde que llegó a tomar posesión de su cargo. Además, tampoco me gusta su política editorial (mejor dicho, la
detesto). Por cierto: ¿saben qué ha ocurrido con el famoso
Manifiesto, firmado por cantantes y profesionales a raíz de las declaraciones de Mortier? ¿Ha llegado a algún sitio? ¿Se ha quedado en agua de borrajas? Quizá deberíamos "indignarnos", acampar
sine die en la Puerta del Sol (o en El Retiro, o en el Paseo del Prado) --ahora que sabemos que no ocurre nada por hacerlo-- y exigir la dimisión morteriana.
Y hablando de autoconvencimiento: ¿han leído ustedes la
Dramaturgia de una pasión del belga? Es que ayer lo tuve en la mano en uno de los entreactos y a punto estuve de comprármelo. Pero mi hermano Mime, tan rácano él, me convenció para que lo dejara donde estaba. Me dijo: "al enemigo, ni agua". Pero yo quiero leerlo, pues dicen que para combatir con eficacia al "enemigo" lo mejor es conocerlo bien. ¿Qué me aconsejan? ¿Es interesante? En la ojeada que le eché ayer pude ver que, desde luego, no es
Ópera y drama...