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A ver quién es el guapo que le lleva la contraria al Martti....
Ayer fui por primera vez a una ópera en Irún. Ya había estado dos veces en la zarzuela, pero ópera, nunca. Y no negaré que me daba algo de miedo. Error.
Sólo había visto poreviamente una Boheme en vivo con una compañía itinerante de esas eslavas, en la que la orquesta sonó tan mal que hubo bastantes momentos en los que no sabía que era lo que estaba escuchando (y me sé la Boheme de pe a pa), se comieron todo el coro de niños... y no emocionó. Y tenía miedo de que esta vez fuera algo similar.
Pues no.
La ópera estubo completa, y pese a los desajustes orquestales (pensad que había un único contrabajo, frente a creo que 2 trombones!), la partitura fue reconocible en todo momento.
La puesta en escena, muy sencillita, fue efectica y bastante bonita. La dirección escénica también estubo muy bien.
Me gustí la dirección de Nicola Giusti, aunque hubo alguna cosa que me sonó rara, como el ralentizamiento justo antes del Quando m'en vo.
Y sobre los solistas:
Harold Torres, que vista la foto suya queaparece en el programa debía de llevar kilos de maquillaje encima para disimular que no sé si llega a tener la mitad de edad que sus personajes, cantó unos correctos Benoit y Alcindoro, sin las payasadas falsetoides de Corena.
Fernando Latorre fue un interesante Schaunard... lástima que no fuera Marcelo!
Muy, muy, muy bien el Colline de Ernesto Morillo. Impresionante su dulcura en las frases que le dice a Schaunard tras el vecchia zimarra.
Divertida y bien cantada la Musetta de Elena Sancho. Un placer escuchar su Quando mèn vo.
Error de casting el Marcello de Philippe Fourcade. Gritón, falto de legato... eso sí, creo que fue la voz más potente de la noche.
Decepción con Angel Pazos. La voz es bonita, pero el agudo que ya le había escuchado en un recital de zarzuela (gratuito y en una plaza del pueblo vecino a Irun, Hondarribi) ya no estaban. Casi se muere en el Do de la Gelida manina, pero la cosa fue a peor en el III y IV actos con momentos en los que la voz simplemente no salía. Por lo demás, el centro sigue siendo maravilloso, y como intérprete estubo impecable.
Mimì la cantó la albanesa Alketa Cela. No negaré los defectos comentados por Martti, pero estubo absolutamente emotiva. Nos cantó un Sono andati de ponerse uno a llorar (meos mal que tenía los ojos secos, que si no la lio).
En resumen, lo que disfruté viendo mi ópera favorita!
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