Ayer sábado asistí, tuve el placer de asistir, a una respresentación espectacular. El Coro Monteverdi con la English Baroque Soloists dirigidos por Gardiner interpretaron el oratorio bíblico "Israel en Egipto".
Soy no soy un activo haendeliano -como otr@ colegas foritas- pero la representación del Oratorio, en el Kursaal fue, como mínimo espectacular. Impresionante el Coro, al que tuve el placer de escucharlo hace seis años en una gira-peregrinación por el Camino de Santiago.
Un Coro del que a estas alturas no tengo nada que cantar, nunca mejor dicho, sus excelencias. Espléndido, rayando a una altura inconmesurable. Emociante y emotivo en algunos pasajes. Los solistas, miembros del propio Coro cumplieron sobradamente con sus pasajes; yo estaba bien ubicado y todas las voces recorrían la platea. En las alturas algunas voces femeninas... no se si llegaron con plenitud de expresión.
De la orquesta, con sus intrumentos de época, acompañaron al Coro con gran ductilidad todos ellos dirigidos por Gardiner. No hacía falta leer los textos del Oratorio: la música haendeliana te llevaba por las arenas del desierto, cruzabas el mar Rojo, las tropas del faraon sepultadas...el canto último de albanza... porque los efectos sonoros -musicales y canoros- te llevaban reforzaban el argumento.
Grandes ovaciones y bis de las últimas notas que cerraban el Oratorio.
Al final, el público puesto en pie.
Lo único negativo es que se podrían lucir más los organizadores en los programas de mano. Qué menos que unas notas que acompañen a los curricula.
Y de crónica social, Antonio del Moral, entre los asistentes que pude reconocer.
Jornada brillante
