Fabuloso...Dos grandes voces las que escuchamos ayer(María, no sabía si vendrías ni quién eras)en el Auditorio Nacional, al piano Julio Cendal quien, a su vez, también intervino en dicho recital y, según contaba, a posteriori, todo lo había organizado él. Por partes.
Programa:
I
P. Mascagni
L'Amico Fritz, "Tace, tace..."
F. v. Flotow
Martha, "Ah so fromm..."
G. Donizetti
La Fille du Regiment, "Il faut partir..."
G. Donizetti
Don Pascuale, "Tornami a dir che m'am..."
Lucia di Lammermoor, "Tombe degli avi miei..." aria de Edgardo
G. Verdi
La Traviata, " È strano, è strano...Ah, fors'e lui... Follie, follie!", aria de Violetta
G. Donizetti
Lucia di Lammermoor, "Verrano a te..."
II
P. Sorozábal
La tabernera del puerto,
"En un país de fábula...", romanza de Marola
La tabernera del puerto,
"No puede ser...",romanza de Leandro
La tabernera del puerto,
"Todos lo saben…" duo de Marola y Leandro
J. Larregla
¡Viva Navarra!, jota de concierto
G. Roig
Cecilia Valdés, salida de Cecilia
A. Vives
Doña Francisquita,
"Por el humo se sabe donde esta el fuego...",
romanza de Fernando
M. Penella
El gato montés, "Vaya una tarde bonita que
hace pa' torear...", duo de Soleá y Rafaelillo
Todos estos fragmentos ya hacían presagiar una velada maravillosa...Que lo fue. Tanto en los dúos como en sus respectivas arias y romanzas, los dos intérpretes dieron lo mejor de sí y provocaron minutos y minutos de aplausos, totalmente merecidos, merecidísimos, óptimos.
Mariola Cantarero: después de sus "Gilda", se apuntó a un recital con fragmentos bien comprommetidos y salió más que airosa, perfecta en lo vocal y en lo escénico. Pasó de la gracia de Suzel al dramatismo contenido de Annina y la coquetería de Norina a la introspección(inteligentísima)de Violetta hasta la pasión de Lucia en "Verranno a te". Ya no digo"ná"de su Marola, Cecilia Valdés y Soleá...Derrochó arte escénico y tablas, muchas, que sí que tiene. Vamos a lo vocal...Impresionante exhibición de filati, messa voce, trinos y de coloraturas, en una voz que se escucha perfectamente sana y que atacaba el agudo con firmeza y con mucha sensibilidad, a la vez(no eran gritos pelados, vaya). Suzel exquisita, "Fille" contenida y dramática, conteniendo la voz y con patetismo(el único momento del acto I para la protagonista),Norina llena de trinos y elegante emisión vocal, una Violetta magnífica(con cuerpo en el "È strano...A forse lui"y mucha delicadeza, indicada por Verdi, momento de introspección y magnífica en la cabaletta"Follie", cantada con pasión, limpieza y llegando al sobreagudo exigido perfectamente), una Lucia plenamente belcantista, Marola perfecta en los trinos y coloraturas, al igual que en el dúo, desenvuelta Cecilia Valdés(repasada gracias a Arsace)y una Soleá como pocas...En resumen, voz de gran cuerpo y volumen, bien controlada, filatos y messa voce, apianados...Todo esto apareció en esta gran artista.
Ismael Jordi: ya tiene Kraus su sucesor...Magnífica presencia, arrebatador escénicamente y, como se comentó, sigue la estela del maestro Kraus. Magnífico su "Ach, so fromm"(M'appari tutto amor)quizá le vaya mejor cantarlo en italiano porque el idioma es menos duro que el alemán, un punto más para Jordi de dicción espléndida, como su compañera. El aria de Martha, llena de elegancia y exquisitez fue pronto superada por su Edgardo, con"Tombe degli avi miei...Fra poco a me ricovero", cuyo lirismo, musicalidad, adecuación, belleza aclamaron justamente al cantante quien, pronto, secundó a Mariola(en Follie, follie)como Alfredo y regresó al apasionado Edgardo, clavando las lecciones de Alfredo Kraus con la bellísima voz de Ismael ¿Zarzuela? Pues en su salsa, porque fue igualmente el tímido y ardiente(que paradojas)enamorado de Marola, nos recordó que"Por el humo se sabe donde está el fuego"(nueva lección de Kraus) y el mejor Rafael en tiempos de El Gato Montés.
Julio Cendal: magnífico al piano en su acompañamiento y en la jota navarra.
Este fue el programa, que no acabó aquí;hubo dos bises: "Adios Granada" a duo(muy sentida, ay)y "O Sole mio"a tres(los dos cantantes y Julio Cendal, muy bien ahí).
Señores, un recital para no olvidar y sí de disfrute.Si encima ayuda, pues"miel sobre hojuelas".
