Bueno, aunque los asistentes con los que he intercambiado impresiones no comparten mi fanatismo por esta mujer, hemos coincidido bastante en impresiones
El programa era el siguiente:
Primera parte: Mozart
Obertura de Schauspieldirektor
Al destin della minaccia - Mitridate
Obertura de las Bodas de Fígaro
Aria - Lucio Silla (No recuerdo ahora el nombre)
Obertura de Don Giovanni
Crudele! Ah no, mio bene... Non mi dir - Don Giovanni
Segunda parte: Bel canto
Ah, tardai troppo... O luce di quest'anima - Linda di Chamounix
Obertura de Nabucco
Regnava nel silenzio... Quando rapito in estasi - Lucia di Lammermoor
Obertura de Roberto Devereux
Ah, non credea mirarti... Ah, non giunge uman pensiero - La Sonnambula
Director: Friedrich Haider
En primer lugar, y esto es totalmente subjetivo, como casi toda la crónica, es totalmente subjetivo, y es que no entiendo esta manía de ahora de meter oberturas a porrillo entre aria y aria
Yo he venido a ver cantar!
Cominciamo
Sale la orquesta, el concertino al que la gente aplaude y luego mesié Haider que nos obsequia con una obertura Mozartiana de Eschauspieldirector al más puro estilo belcantista y plano
Sale la Damrau con el salto de cama rojo fiesta (modelito que competía con las lámparas de un burdel) y nos demuestra lo que sabe hacer, coloraturear, jugar con las dinámicas como una cabrona, agudear...
Lo primero que sorprende es lo grande que es la voz para tratarse de una lírico ligera, y debido a un peso lírico de la voz ya bastante apreciable en las grabaciones, pero que en directo sorprende.
No es una Guleghina ni una Dimitrova, pero el volumen está por encima de la media y la voz corre de forma endiablada. Cómo proyecta la tía... Y eso que no estaba caliente
Haider una vez más hace gala de esa forma tan impersonal de dirigir Mozart, y esto puede aplicarse al resto de la primera parte.
Otra oberturita alla ex-Gruberova y Diana se marca una lentita de Lucio Silla, muy bien también
Un inicio de Don Giovanni que pasa sin pena ni gloria y viene el plato fuerte de esta parte, el Non mi dir. Diana está espléndida pero no sorprende. Yo esto se lo achaco a que aún estaba en frío y a la dirección de Haider un par de saluditos y nos vemos en el bar
Mi gemella y yo comentamos lo de lo grande de la voz y la tralla que mete Haider (Le gusta el forte en un Mozart) y tras una cañeja volvemos a nuestras localidades porque llegan curvas, la parte polémica, el bel canto
Empecemos señalando que Diana Damrau NO es belcantista ni lo será a no ser que solucione unos acentos de estilo propio teutón que posee. Digamos que su estilo ha mejorado desde la Lucia del MET, ya no metía esas respiraciones tan poco adecuadas en este repertorio peeeero
Esos ataques al agudo con golpe de diafragma tan característicos de su, repito, ESTILO, quedan totalmente fuera de lugar, y esta parte no ha estado exenta de ellos, aunque estaban bastante controlados a ratos.
Sale la señora con un elegante vestido negro largo de noche con una estolita negra con flecos (amarillos?) y se marca un Luce di quest'anima pirotécnico a más no poder, ahora ya está templadita y la voz, especialmente en los pianos corre mucho mejor que antes, pero ay, esos golpecitos de las notas atacadas la alejan a años luz de este repertorio
El publico se calienta mucho
En la Obertura de Nabucco el público enloquece, esto es Bilbao, jamás apreciarán un Mozart, eso sí esta vez algo descafeinado, pero les das un par de leitmotivs del va pensiero y chumpachun para acabar y la gente grita Viva Verdi como si el pobre Giuseppe se hubiese encargado de pagarles el recibo de la luz.
Llega Lucia, que presenta los mismos problemas de inadecuación, quizá algo más controlados, pero con un virtuosismo epatante. La Diana interpreta algo pero seguro que en una ópera, con todo escenificado gana auténticos kilates. El público está que se sale.
Viene más morralla de oberturas, y está vez le toca al bueno de Donizetti que pasea su entrada al Roberto Devereux con Haider más en su salsa, y que al público parece entusiasmar
El final se acerca y está escarpado. Esta precipitación se llama Bellini. La primera parte del aria ha sido quizá lo más belcantista de la velada, un control del fiato digno de señalar, un legato que hasta ahora no había demostrado que era capaz de ejecutar y unos ataques al agudo refinados y contenidos. BRAVA
Empieza la caballetta y se va de tempo, se ríe e intenta retomar, pero se vuelve a perder, "Ah, miei sensi io credo appena..." Se ríe y hace un gesto como de Doña Rogelia (Mecaguenlalecheeeeee) y pide que detengan la orquesta "I lost my sense" dice y retoma el aria con los fuegos artificiales a los que nos ha acostumbrado pero de forma más intensa que cabe (Esta vez toda la contención desaparece un poco bastante). Esto es bravura. El Público aplaude, gritan bravo.
Diana sale un par de veces a saludar (en cada aria, se había cambiado la estola de color, siendo la segunda azul y la última roja) y se presenta con el primer
BIS:
O mio babbino caro, sorprendente cuanto menos, la mía sorella creía que sería Glitter and be Gay. La chica fila muy bien, queselevahacer
Más saludos y bravos
Ella dice "Muchas gracias. Como este recital es un poco Crazy... Lucia di Lammermoor" y se marca el Spargi d'amaro pianto con agudaaaaaaaaaaaaaaazo al final
El público se emociona y se vuelve loco, se levantan y aplauden hasta reventar.
Mi valoracion: Esta tía sabe dármelo todo. Me lo he pasado teta, a pesar de las oberturas AUNQUE, esperaba, no sé, algo más, aunque la forera alicia creo que ha dado en el clavo "Esta chica en una ópera, con su escenografía y su todo tiene que mejorar muchos enteros"
Y eso