NICO escribió:
Lo de engañar con el repertorio vanguardista es tan cierto como políticamente incorrecto de exponer sin que te condenen al foso de la ignorancia desde el "Mundo al Revés"
Pero, como "b" dice es así, griten, lloren o meen.
Decíamos ayer sobre las formas de decir las cosas.
Yo creo que la cuestión es algo menos simple. Cada repertorio tiene sus propias exigencias y su dificultad para sacarlo adelante en buenas condiciones. Es cierto que en las obras del clasicismo hay una transparencia que hace que se escuche absolutamente todo, y que en las obras del gran repertorio, el público estamos en condiciones de valorar con más conocimiento de causa el valor de una interpretación. Pero también es cierto que obras como
Die Eroberung von Mexico o
Lady Macbeth, por poner dos ejemplos de títulos del siglo XX que se hicieron con Mortier, presentan una enorme dificultad de ejecución para una orquesta. De hecho el repertorio del siglo XX, al margen de cualquier evaluación sobre su valía, suele ser técnicamente de gran complejidad. De los Mozart de aquel periodo, recuerdo una orquesta muy satisfactoria en el
Tito (no puedo opinar de los demás, a los que no asistí); como también en el
Boris que abrió otra de las temporadas. El año pasado en cambio, ni en
Death in Venice ni en
Fidelio (dos óperas de repertorios muy diferentes, y una de ellas con el mismo Haenchen que tan bien había rendido en ocasiones anteriores) me pareció que la orquesta estuviera ofreciendo sus mejores prestaciones.
¿A qué se debe ese bajón? Pues francamente no tengo ni idea, pero en principio la conclusión inicialmente expuesta por Herr Kandaules me parece de bastante sentido común.
Ah, y casualidad de casualidades, en la Ópera de París también se notó un bajoncillo apreciable de la orquesta en el periodo post-Mortier.