No voy a redundar demasiado en lo ya escrito, coincido con muchas de las apreciaciones, incluso con las que son opuestas entre sí. Es lo malo de ser Géminis.
Plácido no da el pego como barítono pero lo prefiero a muchos de los que ha dicho
tucker y no hay orquesta que le tape. Sufre con las notas graves por mucho que le hayan adaptado la partitura.
Wotan74 me dijo que estaba subido de tono, a mí no me lo pareció, no había polémica ni escándalo, ni siquiera desnudos.
Con respecto al que vi en cine en Milán se le notaba más cómodo y menos cansado. Lógico. Aunque vaya birria de caída, será que tiene moratones de los otros días porque yo me esperaba un desmayo en toda regla y se quedó en simple simulacro. Ni sonó ni nada.
Inva Mula me gustó aunque no tanto su gran aria,
Come in questa ora bruna. Me parece una pena que ésta sea la entrada de la soprano, muchas van de menos a más y se nota. Claro que yo tengo en la mente (y en el móvil) la versión de Victoria de lo Ángeles (encima, en estudio) y claro, no es fácil salir indemne de la comparación.
Furlanetto ya no está para muchos trotes pero ¿a quién poner si no? Bien en el dúo final.
Giordani no me disgustó, tiene potencia aunque su voz no me es demasiado grata. Al menos no siempre. En el intervalo de unos minutos es capaz de resultarme agradable y claro y en seguida engolado. Es raro. Veremos que hace en
Tosca. Me fijé, por consejo de UNELO, en
Ódena: me gustó pero sería interesante verlo en papeles de mayor calado para calibrar su verdadero alcance.
La puesta en escena me pareció tan inane como a
Sutherliano. Me hubiera bastado con que hubieran hecho algo más sólo en la escena del Consejo. ¡Pónganme algo que parezca un Tribunal, una Sala capitular, unas Cortes y no un mausoleo o una sala de hospital!
Aplausos y ovaciones para todos. Me fui antes porque aplaudir media hora me parece un acto reiterativo de muy delimitada comunicación y tampoco era cuestión de pedirme una baja por tendinitis.
Un placer hablar con
wotan74, Arian, angelparsifal (que voló tras la función) y
Elisabeth y
Lullaby, que deben de estar empadronadas en el Real.